DESDE FUERA | O |
12 may 2003 . Actualizado a las 07:00 h.EN LAS playas, costas y acantilados muradanos ya es imperceptible la presencia de fuel y, sin embargo, la lonja muradana sigue teñida de chapapote. Esa es al menos la sensación que produce en el pueblo, al comprobar que los dirigentes del pósito y los agentes de compra buscan los juzgados para clarificar los hechos contables habidos. Mientras eso pasa, la rula sigue prácticamente inactiva, y entre tanto, algunos barcos descargan en camiones para trasladar los peces capturados a otras lonjas del litoral gallego, o dirigir la mercancía hacia los puntos de venta directa. Muchas veces he oído que el progreso muradano está relacionado con la actividad marítima, lo cual parece más que obvio. No obstante, de proseguir la actual situación en la pesca y comercialización de los productos del mar, es difícil imaginar una situación prometedora en el ámbito territorial de su lonja. Si estas circunstancias no fueran ya de por sí graves, cada vez suena más la supuesta construcción de un área supracomarcal de venta de los productos del mar, y los muradanos parecen no enterarse de que su lonja puede quedar inactiva por falta de interés.