LA LLAVE
25 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.AHÍ LOS tienen. Son los ganaderos y agricultores. Ejemplo de resignación. Cada acuerdo europeo los desangra un poco más. Sufren los efectos de la marea blanca, probablemente más terribles que los de la negra recién vivida en el mar. Las ayudas que les permiten elegir entre seguir produciendo o cesar su actividad son tan pobres que sólo les queda morir poco a poco. Es lógico que aquí, en este trozo de territorio galaico, nos lo hagamos por la pernera de los pantalones cada vez que el mar se resfría: dependemos tanto de su producción que el futuro económico está en juego cada vez que hay una crisis (¡qué digo! si hay crisis siempre). Pero es ilógico que nos enteremos de la gravedad de la situación de los lecheros cuando revientan y salen a las calles para protestar por esos precios que bajan a la misma velocidad que suben los cartones en el súper. Leche, máis que nunca, propongo...