Alumnos del Cernadas de Castro de Lousame han hecho un seguimiento diario de los preparativos del ataque a Irak, reflejando sus impresiones en murales y escritos
20 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.Primero fue el Prestige y, desde hace unas semanas, el conflicto bélico contra Irak. Los 14 niños del grupo B de educación infantil del Colegio Cernadas de Castro de Lousame no se mantienen impasibles ante los acontecimientos que marcan la actualidad en el mundo. Más bien, todo lo contrario. Hacen un seguimiento diario de lo que ocurre y expresan sus sentimientos mediante dibujos y escritos. Y no cabe duda de que no se les escapa detalle. Saben al dedillo y sin titubear los nombres de los presidentes de gobierno de los que más se habla en estos días. Conocen igual de bien a Sadam Huseín, al que tildan de «malo», que a los inspectores de la ONU, «esos señores que miran a ver si rompen las bombas». Pero, si para ellos Sadam es malo, mucho peor es lo que puede traer consigo la contienda bélica. Su respuesta no puede ser más expresiva: «La gente se muere y los niños se quedan solos, sin papás, sin casa y sin escuelas». En su visión de lo que es una guerra, plasmada sobre dibujos de colores, no faltan las bombas, los aviones y los tanques. Junto a su tutora, quisieron aportar algo al debate mundial y eligieron la vía epistolar: escribieron una carta bien grande a George Bush, en la que transmitían sus anhelos de paz y le aconsejaban que no impulsase el ataque a Irak. Lástima que no la llegasen a enviar. Ahora analizan el tema desde una óptica distinta y menos esperanzadora.