DESDE FUERA
20 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.GROUCHO MARX dijo una vez, al ser preguntado por su edad, que siempre hacía lo posible por ser joven. Decía que era mejor ser joven que viejo porque dejar de ser joven, casi siempre, era mucho menos grave que dejar de ser viejo. Ser viejo implica muchas veces, en esta sociedad del ruido y de la prisa, estar solo o lo que es peor, sentirse solo. Esto viene a cuento porque la Consellería de Servicios Sociais puso en marcha el programa Nadal entre amigos con el objetivo de que las personas mayores que viven solas puedan pasar las fechas navideñas con otros ancianos en su misma situación. Durante unos días, la consellería subvenciona el alojamiento y manutención de esta gente en hoteles y les organiza actividades para que disfruten de esta especie de vacaciones. No sé a ustedes, pero a mí -que no soy un entusiasta de la Navidad- me parece bien que la administración se preocupe por ofrecer compañía y alegría a quien la necesita. Ojalá muchos ancianos de nuestra comarca que lo necesiten se puedan beneficiar de esta buena idea y ojalá todos puedan pasar las navidades con alguien a su lado que los anime y los ayude a huir de esa terrible soledad.