Dolores Goyanes Leis, pastelera artesana de Muros Dolores Goyanes regenta una pastelería en Muros. Quedó viuda poco después de abrirla, pero ha seguido adelante con su negocio. Elabora, con ayuda de sus hijos, dulces artesanales con ingredientes naturales. Su tienda subsiste pese a la depresión económica que afecta a la zona desde hace años. Considera que deben aprovecharse las ganancias del verano, cuando la localidad se llena de turistas. Cree que lo más importante para hacer buenos dulces es trabajar con materias de calidad y poner ilusión. La repostera alude con tristeza al descenso de la población en Muros, pero reconoce que la gente emigra por falta de oportunidades.
20 abr 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Dolores Goyanes Leis está encantada con su negocio, con el que hace que la vida de sus vecinos sea más dulce. ¿¿De dónde vino su interés por la pastelería? ¿Procede de sus antepasados? ¿Un poco por la familia. Mi marido se crió en una panadería y le hacía ilusión montar una pastelería, así que la pusimos entre los dos. Desgraciadamente, él murió al poco tiempo de empezar con el negocio, y yo continué con ella, aunque ya estaba a mi nombre y era la que la atendía. Luché y trabajé mucho, pero era una profesión que me gustaba. Yo había trabajado en un restaurante anteriormente. Eran otros tiempos. Allí hacíamos postres caseros, de ahí que ya tuviera una cierta experiencia en la elaboración de este tipo de productos. ¿¿Colaboran sus hijos en el negocio familiar? ¿Les gusta la pastelería o no quieren saber nada de la profesión? ¿Tengo cuatro hijos y he intentado meterles el gusanillo del oficio. Todos me ayudan. Uno de los mayores está trabajando también aquí. Uno pequeño estudió hostelería, pero ahora se encuentra en Madrid. Lo cierto es que entre todos le vamos dando. ¿¿Cómo son los dulces que fabrica? Supongo que serán totalmente artesanales. ¿Son productos que elaboramos nosotros a base de ingredientes naturales. Son cosas sencillas que sabemos que van a tener un buen resultado. Hasta ahora nunca he tenido ningún problema con los clientes. Hay cada vez más pastelerías, pero subsistimos gracias a que hacemos postres caseros y al gusto de las personas. Tenemos un trato directo con los clientes, es decir, muy personalizado. En pueblos como este hay que tener otro sistema de trabajo y fabricar por encargo. Todos los productos se elaboran en el día, para que estén muy frescos para consumir. ¿¿Elabora algún producto especial que no se pueda encontrar en ningún otro sitio? ¿No hago grandes cosas porque no existe demanda. Trabajamos muy bien el hojaldre y hacemos infinidad de cosas, como croissants, que los vendemos desde siempre. También pasteles de todo tipo con los ingredientes básicos y naturales: azúcar, huevos, mantequilla. Las cremas las hacemos nosotros artesanalmente; jamás empleamos algún tipo de producto prefabricado. ¿¿Cómo aprendió a hacer esos pasteles tan ricos? ¿Básicamente, aprendí con la experiencia. Me crié en un restaurante y mi marido en una panadería. Ya sabíamos hacer este tipo de productos. Nos metimos en este negocio teniendo ya unas nociones básicas. Aun así, todos los días vas aprendiendo un poquito. Hay que conocer los conceptos básicos y desarrollarlos. ¿ ¿Es difícil elaborar postres o hay que tener mucha maña? ¿No, es fácil, pero con condiciones. Se consigue si tienes los productos de primerísima calidad y los sabes utilizar con cariño y mucha ilusión. ¿¿Cuánta gente pasa diariamente por su establecimiento y cuáles son las épocas en las que hay más trabajo? ¿Los clientes son el apoyo fundamental de la empresa. Somos cinco obreros y trabajamos mucho, incluso los fines de semana. Ahora en Muros hay poca gente y, sobre todo, falta la que tiene edad de consumir productos de pastelería. Tenemos que ir subsistiendo, esperando el verano, que es la época en la que vienen más visitantes. A veces la estación es buena, pero otras no tanto. Hay que aguantar todo el año. ¿Por lo que comenta, no hay un equilibrio durante todo el año. ¿Cómo está su situación económica? ¿Algunos meses no nos llegan las ganancias para cubrir los gastos, pero los compensamos con los buenos. Hay que invertir en el negocio y atender a la clientela convenientemente. Estar aquí siempre, al pie del cañón. Tratar bien a los compradores. También tenemos clientes que vienen de fuera. Los turistas, por ejemplo, compran muchas tartas de almendra que fabricamos artesanalmente. Tienen mucho éxito, y las suelen llevar como regalo a familiares y amigos de sus lugares de procedencia. ¿¿Cuáles son sus principales especialidades? ¿Entre nuestras especialidades están el hojaldre, los almendrados, la tortilla romana de Muros, glorias de hojaldre con crema de yema, tarta de almendra .. Hay muchos productos diferentes. Los clientes siempre repiten.