A Mercé estrenó nuevo hogar

María Xosé Blanco Giráldez
M. X. BLANCO RIBEIRA

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

La capilla construida por el Concello de Pobra para venerar a la Virgen, abrió sus puertas el sábado Los vecinos de A Ribeiriña disponen ya de la ansiada capilla en la que poder venerar a la virgen de A Mercé. Tras cuarenta años de conflictos, juicios y desahucios, el pasado sábado abría sus puertas el templo construido por el Concello de Pobra. El estreno del inmueble coincidió con el inicio del ciclo de novenas que se celebran con motivo de la próxima festividad de A Mercé, el día 24. Conseguido el objetivo principal, el párroco apela a la unión vecinal para que el conflicto quede zanjado definitivamente.

17 sep 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Llevaban casi cinco meses sin poder rendir culto a A Mercé, cuya imagen permanecía desde entonces en un domicilio particular. El sábado, los fieles de A Riveiriña vieron cumplido su sueño de contar con un edificio en el que poder venerar a la Virgen, olvidándose de un largo conflicto que forma parte del pasado. Y es que, desde 1964, los vecinos de esta zona pobrense mantenían un litigio con la familia Boullón, propietaria del conjunto arquitectónico de A Mercé, que pretendía cerrar la capilla para recuperar el uso del inmueble como pazo. Tras llegar a un acuerdo, firmado por la Iglesia, el Concello pobrense, los fieles y la familia Boullón, el pasado mes de mayo los vecinos entregaron las llaves de la capilla y el ejecutivo iniciaba la construcción del nuevo santuario en una parcela de 2.000 metros cuadrados cedida por los propietarios del pazo. Continuación de las obras La capilla tiene una superficie de unos 150 metros cuadrados y su construcción todavía está sin acabar. De hecho, el párroco de San Isidoro de Posmarcos, José Carlos Alonso, comentó que «las obras continuarán una vez que pase la festividad de A Mercé, ya que faltan detalles de carácter estético». Entre ellos se encuentra la colocación de teja, la construcción de un porche cubierto en la entrada principal o la instalación de una barandilla en la zona de aparcamiento. El sacerdote apuntó que tanto los vecinos como el Concello «apuraron al máximo las obras con el objetivo de que la capilla estuviera en condiciones para cobijar a A Mercé con motivo de su festividad». Ahora, una vez que los vecinos y la Iglesia han visto hecho realidad el sueño de conseguir que la imagen de A Mercé tenga capilla propia, el párroco de San Isidoro apela «a la unidad de todo el pueblo para que este proyecto ponga fin a los enfrentamientos que se han producido durante los últimos años».