El grueso de las pérdidas se localizaron en los bancos marisqueros que administra la Cofradía noiesa La evaluación de los daños materiales ocasionados por el temporal en los bienes públicos ya ha concluido en los concellos de Lousame, O Son y Outes. Noia espera completar la relación en los próximos días. La valoración realizada hasta la fecha ha permitido saber que serán necesarios como mínimo más de 125 millones (751.293 euros) para solucionar los destrozos detectados en las infraestructuras públicas. A esta cifra, hay que añadirle los setecientos millones de las pérdidas marisqueras y los daños en bienes privados.
29 dic 2000 . Actualizado a las 06:00 h.El alcalde de Lousame, Xosé Ramón Vidal Castelo, explica que serán necesarias 31 actuaciones para que la fisonomía del municipio regrese a la normalidad. Las inspecciones efectuadas por los técnicos cifran en 33.450.582 pesetas las inversiones que habrá que realizar para subsanar los desperfectos registrados en caminos, carreteras, puentes, redes de alcantarillado y otros bienes de carácter público. La lista negra será remitida en los próximos días a la Consellería da Presidencia, Federación Galega de Municipios e Provincias (Fegamp) y Diputación. Por lo que respecta a los daños localizados en el municipio sonense, el mandatario, Ramón Quintáns Vila, apunta que rebasan los cuarenta millones de pesetas y que se corresponden, en su mayor parte, con viales, puentes y muros. Por otro lado, su homólogo outiense, Carlos López Crespo, indica que de la evaluación realizada en su localidad se desprende que harán falta cincuenta millones para hacer desaparecer las secuelas dejadas por el temporal. Según señala el regidor, la parroquia más castigada por las fuertes lluvias y el viento ha sido la de Roo, donde el desbordamiento del río Bendimón arrasó numerosas pistas. A pesar de los daños materiales mencionados, López Crespo opina que son los bancos marisqueros de Noia y Outes, en los que faenan a diario dos mil profesionales de toda la zona, los que resultaron peor parados. La Cofradía San Bartolomeu calcula que las pérdidas en esta campaña ascienden a setecientos millones. Por último, el alcalde noiés, Rafael García Guerrero, añade que una técnica del Concello se encarga estos días de recoger las reclamaciones vecinales. Aunque se desconoce por ahora el total de daños, sí se sabe que tuvieron que destinar 2,6 millones a la canalización de aguas pluviales para poner fin a las inundaciones sufridas por viviendas de Vilanova.