Exigen la paralización de unas obras en una discoteca de Pobra afectada por Costas

A. F. N. RIBEIRA

BARBANZA

Las ex-regentes aseguran que dejaron el negocio porque se les impidió hacer mejoras, mientras los promotores actuales tienen permiso Las ex-regentes de la discoteca Bumerang, situada en O Areal, han enviado escritos a la Demarcación de Costas en Galicia y al Concello de Pobra en los que denuncian la realización de obras en el local «por parte de un nuevo arrendatario», cuando está afectado por dos expedientes que inició Costas para recuperar el solar, y piden que se paralicen. Se sienten perjudicadas porque sostienen que abandonaron el negocio, respecto al que hay dos pleitos en trámite, al impedírsele, por ley, efectuar mejoras. Los promotores, que quieren abrir una parte como disco-bar, dicen que poseen licencia municipal y que Costas no puso reparos.

24 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

En el escrito remitido a ambas organismos, las personas que explotaron el negocio durante varios años alegan que la incoación de dos expedientes por parte de Costas para recuperar el solar del edificio les impidió hacer mejoras en el mismo. Uno de ellos tiene que ver con la revocación de la concesión dada a principios de siglo para fábrica de salazón, por ser el uso -un local de ocio- distinto al original. El otro expediente se refiere a la ejecución de un deslinde administrativo según el cual el solar queda en la zona de dominio público marítimo-terrestre. Las empresarias apuntan que el artículo 12.5 de la Ley de Costas les cercenó la posibilidad de realizar modificaciones en la discoteca, ya que la única excepción que permite la ley es hacer «obras de emergencia para prevenir o reparar daños», siempre previa autorización de la Administración del Estado. Así las cosas, el abogado de las ex-regentes, Julio Fernández, apunta que «tuvieron que abandonar el negocio ante la imposibilidad de realizar obras de acondicionamiento en el mismo, al tiempo que corrían rumores de que la discoteca iba a ser cerrada por ser destinada a fin distinto del de la conseción y por quedar dentro del terreno de dominio público en el deslinde citado, temores fundados dada la demolición parcial por parte de Costas de la conservera de Arturo Pereira, también en el paseo de O Areal». Pese a ello -continúa la denuncia-, «observamos con asombro cómo se están realizando obras de acondicionamiento del local por parte de un nuevo arrendatario, presumiblemente con la intención de abrir próximamente un nuevo negocio de hostelería». De este modo, y dado que el Concello «está vedado para otorgar cualquier tipo de licencia, ya sea de obras o de apertura, en relación con el local», requieren a éste que ordene la paralización de las obras y deniegue cualquier expediente de legalización, o la apertura de cualquier establecimiento. A la vez, exigen a Costas que sus servicios de inspección ordenen la paralización y el precinto de las instalaciones.