El ciclo de conciertos organizado por el centro de formación Felipe Paz Carbajal de Noia obtiene gran éxito Cuando se menciona la palabra conservatorio, el común de los humanos tiende a asociar su localización a las urbes. Por fortuna, Noia goza del privilegio de ser uno de los contados municipios que destaca en el «espectro» galaico por disponer de un centro de formación musical. Unas aulas por las que pasan cada año una media de 150 alumnos, repartidos entre diez cursos de grado elemental y medio. Pero el conservatorio Felipe Paz Carbajal se distingue no sólo por su labor docente, sino también por su inagotable empeño por difundir la música mediante iniciativas como el ciclo de conciertos que remata el lunes.
23 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.SARA ARES NOIA. Corresponsal De cara al exterior, la iniciativa por la que cada vez resulta más conocido entre la población el conservatorio municipal noiés es por la organización del ciclo Xuño musical, que este año alcanza su tercera edición con una programación compuesta por nueve conciertos -cinco más que en 1999-, y con la presencia de figuras de primera línea nacional como los pianistas Arabel Moráguez y Nicasio Gradaille. La clausura de las actuaciones tendrá lugar este lunes, con una conferencia-concierto dedicada a Bach por el 250 aniversario de su muerte. Desde la primera edición hasta ahora, el ciclo ha ido ganándose las medallas suficientes como para consolidarse sin problema en el futuro. Prueba de ello es que estos días han pasado por el coliseo Noela una media de 150 espectadores en cada concierto. Ahora que, una actividad de estas características, con un presupuesto superior a las quinientas mil pesetas (3.005 euros), no habría sido posible convertirla en realidad, según apunta la directora del centro, Lucía Bustabad, «sin la colaboración del Concello de Noia y sin el patrocinio de la Fundación Caixa Galicia, que nos viene apoyando desde el primer año», elogia. El director de la sucursal en Noia de esta entidad financiera, Alfonso Romero, destaca que «un proyecto de esta envergadura, de tanto nivel y calidad, merece nuestro apoyo, no tanto por la necesidad económica como por lo interesante y excepcional que resulta». Ahora, en su opinión, el objetivo radica en «conseguir su consolidación, apoyarlo para que la gente lo reconozca e identifique con sólo escuchar el nombre», señaló Romero. Lucía Bustabad pone de relieve uno de los motivos que mueven a los responsables del conservatorio a organizar el ciclo Xuño musical: «El estímulo, el aliciente que supone para nuestros alumnos mostrar sus conocimientos; todos están siempre deseosos de actuar».