El «muro de gravedad» que devolverá la solidez al parque de O Castriño
VILAGARCÍA DE AROUSA
Los trabajos que permitirán reconectar las distintas zonas del Valdés Bermejo van a buen ritmo; a finales de noviembre, el gran parque debería estar listo
14 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Un episodio de lluvias torrenciales se llevó por delante, hace cinco años, las escaleras que unían la zona del Castro Alobre con el jardín botánico Enrique Valdés Bermejo. Con el agua quedaba liquidado uno de los dos accesos que permitían recorrer un parque que Vilagarcía ha querido convertir en varias ocasiones en su corazón verde, hasta ahora sin mucho éxito. Los trabajos para reconstruir esa zona de paso se demoraron cinco años —primero tuvo que asentarse el terreno, luego hubo de elaborarse un proyecto, pasar los filtros de administraciones como Patrimonio...— pero por fin están en marcha. Comenzaron a finales de septiembre y deberán estar finalizados antes de que arranque diciembre. Y parece que va a ser así: el departamento de Urbanismo asegura que las obras avanzan a «moi bo ritmo».
Los trabajos, presupuestados en 165.000 euros, provocan algunos inconvenientes, como que en estos momentos el tránsito entre la zona alta y la baja del parque es completamente inviable por su interior. Los trabajos, además, han obligado a abrir una fea cicatriz en el terreno y a talar varios árboles de gran tamaño. El primero estaba seco, «e xa se aproveitaron as labores para retiralo porque era de grandes dimensións e podía supor un risco de seguridade». El segundo árbol era un pino «que dificultaba as labores dos operarios e o acceso dos camións e a maquinaria de obra».
Aseguran desde Ravella que la parte más difícil del trabajo «xa está feita». La primera labor que se acometió fue la retirada de la maleza que había crecido, densa y salvaje, sobre los restos de las viejas escaleras caídas. Retirar la cobertura vegetal y las piedras que daban forma a aquella estructura llevó su tiempo. Ahora, la nueva escalera ya ha tomado forma, y el próximo paso consistirá en construir un muro que evite nuevos desprendimientos. En ese sentido, desde la dirección de obra se asegura que la situación del terreno es buena, al encontrarse este muy compactado, lo que facilitará los trabajos y el buen resultado de los mismos. «O muro que se vai levantar está feito de bloques, o que lle aporta moita máis solidez en comparación co que había antes», explican desde el Concello de Vilagarcía. En concreto, explican que se trata de «un muro de gravidade, é dicir, que o peso das pedras compensa o empuxe do terreo». Esa estructura dará solidez al entorno.
Desde el Concello de Vilagarcía indican que este proyecto de recuperación de las escaleras de O Castriño es «fundamental» . Y lo es porque permitirá «volver a conectar a parte baixa e a alta do parque Enrique Valdés- Bermejo, un espazo de lecer moi utilizado por veciños e visitantes e que é o corazón verde da cidade». La caída de la escalera de conexión interna había provocado, en cierto modo, una interrupción forzada de los planes de Ravella para reactivar el interés social por ese entorno, dotado de un atractivo evidente: el de una zona verde de gran tamaño y valor paisajístico, el de un espacio arqueológico que esconde el origen de la ciudad...
Y es que es justamente en ese punto de Vilagarcía donde se situaba el Castro Alobre, un recinto mucho mayor de lo que se pensaba inicialmente. Tanto, que siguen las excavaciones arqueológicas de la empresa ACitania en las inmediaciones de Mercadona, donde se ha encontrado una puerta marítima al viejo castro. El Concello quiere unir ese espacio con el resto del parque «tras a musealización do achado». Para poder acometer esa actuación, ya hay reservado un presupuesto de 65.000 euros.