Margarita Guerra está haciendo las maletas para hacer una gira de diez días por Eslovaquia y Alemania para actuar con la Sinfonietta Slovaca
31 ene 2015 . Actualizado a las 05:00 h.A sus 75 años, Margarita Guerra sigue recorriendo Europa con sus castañuelas, interpretando música española con grandes orquestas. Es una virtuosa solista de este instrumento y está cada vez más solicitada. El pasado verano dio seis recitales en Portugal y en este momento ya está haciendo las maletas para hacer una gira de diez días por Eslovaquia y Alemania para actuar con la Sinfonietta Slovaca, bajo la batuta del maestro José Ferreira Lobo, en las ciudades de Zilina, Uelzen, Lüdenscheid, Bad Münder y Stade. «Es verdad, no paro, porque en mayo también viajaré por cuarta vez a Polonia». La Suite de Carmen, una jota de Saint Saëns, Danza de la vida breve, de Manuel de Falla, Fandango de Doña Francisquita, y El baile de Luis Alonso y La boda de Luis Alonso, de Gerónimo Giménez, serán las piezas que interpretará en esos próximos conciertos.
Pasión por la música
Profesora de varios institutos y colegios, fundadora de agrupaciones como Ars Musicae y directora desde hace más de 25 años del Coro del Liceo de Vilagarcía, esta vallisoletana de nacimiento y pontevedresa y arousana de adopción, ha tocado todos los palos en su larga trayectoria artística, desde el piano y el cante hasta el baile y la dirección coral. Pero son las castañuelas las que ahora le están dando más satisfacciones. Su pasión por la música le viene desde niña y aprendió a tocarlas a los seis años en la academia que tenía en Valladolid la gran bailarina Mariemma. Luego siguió repiqueteándolas toda la vida en plan amateur y como concertista profesional de este instrumento empezó hace unos veinte de la mano del maestro Lobo, director de la Orquesta do Norte de Portugal. Como ella misma contó a La Voz, «me estaba enseñando unos preludios de zarzuela para un concierto que quería hacer con el Coro del Liceo de Vilagarcía y yo saqué unas castañuelas chiquititas de marfil que siempre llevo conmigo». Empezó a tocar ese preludio con ellas y se quedó alucinado. «¿Eso lo harías con la orquesta?», le preguntó. «Claro que sí», respondió ella. Así llegó su primer concierto como solista, con el coro y la orquesta. A partir de ahí recorrió todas las ciudades de Portugal, viajó a Francia, a Polonia y dio conciertos también en muchas ciudades españolas. Los vídeos de algunas de sus actuaciones están siendo muy visitados en Youtube, como la que protagonizó junto al pianista Juan Carlos Cambas en Vilagarcía en el 2013, o su interpretación del Fangando del Padre Soler en un concierto de clavecín y castañuelas que se celebró en Óvidos (Portugal).
Sin partitura
Margarita Guerra, a la que han llegado a comparar con Lucero Tena, toca las castañuelas sin partitura. Establece un dialogo con la orquesta y entra y sale libremente, respetando siempre los pasajes importantes y de mayor lucimiento de la formación. Algo que puede hacer porque se sabe las obras «hasta dormida», de principio a fin. Las ensaya en casa con grabaciones y luego una o dos veces en directo con los músicos antes de cada concierto.