Valga no esconde sus lágrimas

El funeral por las tres mujeres asesinadas será esta tarde en el auditorio, donde está la capilla ardiente


valga / la voz

El auditorio de Cordeiro siempre ha sido motivo de orgullo para el alcalde de Valga. Bello Maneiro se empecinó en tener un edificio grande y amplio que permitiese atender a todas las necesidades del Concello. Nunca se imaginó el regidor que el inmueble acabaría siendo empleado para acoger el dolor de todo el pueblo. El dolor ocasionado por tres brutales asesinatos machistas con los que se ha escrito la página más negra de la crónica local. Los cuerpos de Sandra y Alba Boquete, y el de la madre de ambas, María Elena Jamardo, llegaron ayer por la tarde hasta Cordeiro. Allí fueron veladas, primero, por su familia, que quiso encontrarse a solas con su dolor. Despedirse de las tres mujeres en la intimidad de los más próximos, de los más queridos.

Luego, hacia las cinco de la tarde, la sala se abrió para que los vecinos de Valga pudiesen acudir a ofrecer su apoyo a la familia, especialmente a Fernando Boquete, el padre de dos de las víctimas, esposo de María Elena y abuelo de dos niños que han perdido a su madre, a su abuela y a su tía. Apoyo y solidaridad mezclado con la rabia que se ha extendido por todo el pueblo, y que ya el lunes cristalizó en una concentración celebrada tras el pleno extraordinario en el que se decretaron tres días de luto. Ayer, poco después del mediodía, hubo una segunda concentración. Esta vez, en el instituto de Valga, donde los rapaces salieron al patio para condenar este nuevo atentado machista. Hace apenas seis meses habían protagonizado un acto similar, después de que Javier Bello acabase con la vida de María José Aboy. Pero en esta ocasión, dijo el alcalde, el dolor se ha multiplicado. «É unha traxedia tremenda, algo incrible» que ha herido a todo el pueblo, horrorizado ante el daño infligido a los dos hijos de Sandra, que presenciaron el crimen, y a su abuelo.

Hoy volverá a haber concentración en Valga. Dentro de la ola de convocatorias que cruzan Galicia, el colectivo O Refaixo da Carolina llama a los vecinos a reunirse hoy, a las ocho de la tarde, en A Plazuela. Porque «a sociedade non pode mirar cara outro lado». Antes de ese acto, Valga despedirá a sus tres vecinas. A las seis y media de la tarde se celebrará el funeral en el auditorio. Y acto seguido, el entierro en el pequeño cementerio de Campaña, donde yace desde 2007 otra víctima de violencia machista, Mari Luz Posse.

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