En la charla, previa a la preparación de combinados, el barman invitado propuso a los alumnos dedicar las horas de tutoría, a una introducción al mundo de los «placeres sensoriais». Además, habló de ejercitar el gusto y el olfato para llegar a ser «bos consumidores», y no «tragadores». Para ello es necesario, según dijo, estar bien informados sobre todos aquellos alimentos que se ingieren diariamente, para así, poder hacerlo de forma «intelixente». Asimismo, animó a los jóvenes vecinos de Rois a saborear los productos que caigan en su paladar. Por otro lado, la agrupación Baixo Ulla-Sar de lucha contra la drogodependencia cierra hoy, en el municipio pontevedrés de Cesures, su taller de Bebidas Saudables, que pretende que los jóvenes no identifiquen el fin de semana con el consumo de alcohol, algo que podría llegar a ser un primer paso hacia una de las enfermedades claves de este siglo: la alcoholemia.