O Grove limita el tráfico en el entorno de Monte da Vila y crea una zona solo para residentes

La Voz O GROVE / LA VOZ

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La medida pretende aliviar la presión viaria sobre Entrehortas, Vilavella y Claudio Iglesias

12 mar 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

En el programa del auditorio de O Grove asoman, de vez en cuando, pequeños tesoros que atraen hasta la localidad meca a gente llegada de otros puntos de la comarca. Para llegar a su destino, muchos preguntaban a Google la mejor ruta. Pero lo que recibían a cambio era, sin embargo, el camino más corto, que transita a través de una madeja de calles estrechas en las que dos coches apenas se cruzan. Precisamente por eso, hace años que el Concello de O Grove decidió actuar en esas vías convirtiéndolas en zona de preferencia peatonal. Ahora, el gobierno local ha decidido dar un paso más, y el alcalde José Cacabelos (PSOE) ha anunciado la conversión de ese pedacito del callejero en una zona exclusiva para residentes. Es decir: por esas calles, Entrehortas, Vilavella y Claudio Iglesias, solo podrán moverse quienes allí habiten.

De esa manera, explica el alcalde, se pretende mejorar la seguridad vial en unas calles que, por tradición, se han convertido en atajos para acceder a la zona de Monte da Vila, donde se aglutinan diversos servicios: auditorio, zona deportiva, centro de salud, biblioteca e instituto. Todos ellos generan un tráfico intenso que a partir de ahora se pretende canalizar por calles más amplias y seguras, aunque ello implique, y así lo reconoce el alcalde, dar un rodeo. Discurre este por el paseo de Beiramar, las calles Luis Casais y Pombal y, finalmente, el acceso a Monte da Vila. La salida de esa zona se realizará por la bajada de As Bouzas, según indica el gobierno local.

El regidor socialista de O Grove es consciente de que la aplicación de la medida va a exigir un tiempo de aclimatación y pide a la ciudadanía paciencia y comprensión. Los cambios se han adoptado, señala, con el objetivo de «reducir o tráfico de paso e mellorar a seguridade viaria e a convivencia nunha zona con rúas de dimensións reducidas, onde o tránsito de vehículos estaba a xerar problemas tanto para a circulación como para as persoas residentes».

Durante las primeras jornadas de aplicación de estos cambios en el tráfico, agentes de la policía local controlarán la zona para informar a quienes conducen por ella de las nuevas limitaciones, si bien estas están indicadas en la nueva señalización instalada en las calles afectadas. De momento, no está previsto instalar en ese entorno cámaras que controlen el acceso de vehículos a la misma, si bien esa posibilidad no está descartada. Donde sí quiere instalar dichas cámaras el ejecutivo meco es en las calles peatonales, donde se han encontrado con un auténtico problema ante los reiterados incumplimientos de las limitaciones.