El enorme pan llegó al recinto de la fiesta y se repartió, como manda la tradición, con todos los que se acercaron a la romería
04 abr 2016 . Actualizado a las 05:00 h.La lluvia intentó aguar la celebración en Meis de la fiesta de San Gregorio. Pero los 6.000 huevos cedidos por los vecinos para cocer el gigantesco bollo de Pascua que se ofrenda al Santo no lo permitieron. Aunque con algún retraso sobre el horario previsto, el enorme pan llegó al recinto de la fiesta y se repartió, como manda la tradición, con todos los que se acercaron a la romería. Este año, la fiesta fue, además, un homenaje a Juan José Barral, uno de los integrantes de la comisión que falleció hace aproximadamente un año y al que sus compañeros quisieron rendir tributo. foto martina miser