Al margen del futuro que puede aguardar o no a la gestión de los comedores escolares -el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijoo, ha anunciado ya que los baremos de Educación a la hora de contratar el servicio, que priman el factor económico, no serán modificados- la normalidad se va abriendo paso en los cuatro colegios arousanos afectados por la crisis del caldo. El desembarco del cátering estradense Sala Gradín parece ser del agrado de los niños, de sus familias y de los equipos de dirección. Ayer, la empresa que sustituyó el jueves, de forma urgente, a Perea Rojas, sirvió su segundo menú, ensalada, macarrones con carne y manzana de postre, en Vilaxoán, Carril y Rubiáns, además del colegio Magariños de Cambados.
Por lo que respecta al Rosalía de Castro, la asociación de madres y padres del centro carrilexo convocó por la tarde a las familias de los niños. La fulminante rescisión del contrato a la empresa malagueña que gestionaba los comedores restó tensión a una sesión que, de otra forma, se anunciaba altamente reivindicativa. Los responsables del AMPA informaron al colectivo de padres de lo ocurrido, explicaron la solución adoptada por la consellería y abordaron sus dudas.