Los deberes que están por hacer

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

A ILLA DE AROUSA

<span lang= es-es >Siguen las asambleas en contra del documento</span>. El auditorio de Vilagarcía volvió a llenarse hasta la bandera con una asamblea convocada por la comisión del mejillón. En el encuentro quedó patente el rechazo total del colectivo a la ley. Hoy convoca asamblea la cofradía de O Grove.
Siguen las asambleas en contra del documento. El auditorio de Vilagarcía volvió a llenarse hasta la bandera con una asamblea convocada por la comisión del mejillón. En el encuentro quedó patente el rechazo total del colectivo a la ley. Hoy convoca asamblea la cofradía de O Grove. m. ferreirós< / span>

El sector del mar considera que el impulso que necesita no pasa por una ley, sino por abordar problemas endémicos

23 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

«Hai que botala abaixo». La frase resuena en casi todos los puertos de la ría de Arousa cuando alguien menciona el anteproyecto de la Lei de Acuicultura elaborado por la Consellería do Mar. El texto ha cosechado un no tan rotundo como unánime: mariscadoras, mariñeiros y mejilloneros se han unido para rechazar un texto que, dicen, acabará «co mundo do mar tal e como o coñecemos». De nada han valido, hasta ahora, los intentos de la Xunta por explicar que lo único que intenta el documento es abrir puertas y sentar estructuras sobre las que los productores de hoy puedan proyectarse hacia el futuro. Los afectados no se creen ese discurso. Y no se lo creen, dicen, porque no confían en la Administración. «É triste que un fillo se teña que defender dun pai, pero iso é o que pasa entre o sector e a Xunta», razonaba ayer José Luis Villanueva, patrón mayor de Carril y presidente de la agrupación de parquistas. Además, explicaban ayer los bateeiros en una multitudinaria asamblea en el auditorio, «nós non pedimos unha lei». Pero el sector sí pide otras cosas.

El saneamiento

El problema de la contaminación. En Arousa, todos los sectores del mar están preocupados por el retroceso productivo generalizado que se registra en la ría. Los pósitos han pedido que se elaboren estudios detallados para conocer las causas que están detrás del fiasco de las zonas de libre marisqueo y de la caída de producción de otras especies. Las cofradías y los bateeiros tienen claro que en Arousa hay un problema de contaminación. «Segue a haber moitos emisarios, e moitos verteduras que chegan ata o mar a través dos ríos», explicaba ayer el patrón de A Illa, Juan Rial Millán. Sanear las rías es una de las grandes promesas que no acaban de cumplirse.

la semilla

Seguimos siendo importadores. Galicia es una potencia marisquera. Y lo es, en buena medida, gracias a la profesionalización del marisqueo a pie, un camino que empezó a recorrerse no hace tanto tiempo y cuya continuación natural la ve la Xunta en la conversión de las mariscadoras en acuicultoras. Sin embargo, no hay posibilidad de seguir creciendo si no se resuelve uno de los cuellos de botella que, desde siempre, ha estrangulado al sector: la falta de capacidad para generar semilla con la que resembrar los fondos, ayudándolos a aumentar su capacidad productiva. «Non é que a Xunta non teña feito nada nese sentido; este goberno encargouse de dinamitar proxectos postos en marcha polo sector, como Improcar de Carril, unha empresa que pretendía pechar o ciclo produtivo na ría de Arousa, facendo semente para os parques e tamén para o resto da ría». Habla José Luis Villanueva, que vivió en primera persona el nacimiento de aquella iniciativa «sendo conselleiro Amancio Landín» y luego su caída en manos «dunha empresa da que foi xerente o señor Maneiro».

la diferenciación

A vueltas con las marcas y con las etiquetas. Poco a poco, las cofradías arousanas van incorporándose a la marca PescadeRías, uno de los marchamos de calidad habilitados por la Xunta para diferenciar el producto gallego de otros competidores. Sin embargo, los pósitos consideran que la Administración no hace todo lo posible para defender el marisco local del que, en ocasiones, lo sustituye en los mercados. Esa misma queja se repite, y aún con mayor intensidad, entre los bateeiros gallegos. El sector que da cuerpo y músculo a la acuicultura gallega se quedó atónito cuando, hace unos años, eurodiputados del PP propusieron -y con éxito- que se eliminase de las etiquetas de las latas las referencias obligatorias al origen del producto que contienen. El sector consideró aquel cambio de la normativa como una puñalada que debilitaba aún más la posición de los productores gallegos ante sus competidores de Chile. Aún así, el Consello Regulador do Mexillón de Galicia mantiene una cruzada contra fraudes en el etiquetado de las conservas, una batalla en la que este organismo ha denunciado, en varias ocasiones, estar huérfano de respaldo oficial.

polémica por la lei de acuicultura