El Mariscos Antón Cortegada se prepara para uno de los desplazamientos más exigentes de la temporada en la Liga Femenina 2. El equipo viajará hoy sábado al mediodía con destino a tierras vizcaínas, donde pernoctará para afrontar el encuentro contra el Barakaldo el domingo por la mañana (12.30).
La preparación semanal ha estado marcada por el estado de salud de algunas jugadoras clave. La principal preocupación se centra en Damaris, quien atraviesa un proceso febril, posiblemente derivado de una gripe o virus, acompañado de molestias de garganta. Su participación en el entrenamiento previo al viaje es incierta y dependerá de su evolución inmediata.
En el lado positivo, María continúa con su proceso de integración, ganando cada vez más presencia en la pista tras sus problemas en el hombro. El resto de las jugadoras se encuentran en buenas condiciones para afrontar el choque.
El análisis del rival revela un equipo extremadamente «duro y correoso», caracterizado por una intensidad defensiva notable. El conjunto vasco destaca por su capacidad para generar desorden en el ataque rival mediante constantes cambios defensivos entre jugadoras pequeñas y grandes. Asimismo, el Barakaldo suele proponer diversos tipos de defensas zonales y zonas de ajuste que obligan al oponente a un esfuerzo extra de interpretación.
Para el técnico del Mariscos Antón Cortegada, la victoria pasará por la capacidad de sus jugadoras para realizar una lectura impecable del juego. «No será un partido ordenado, sino de lecturas, de ver por dónde atacar esos cambios y ventajas para imponer nuestro ritmo ofensivo», señala el preparador vilagarciano que destaca a la irlandesa Maguire, a Paula García y a la senegalesa Diop como las principales amenazas.