La banda municipal de Vilagarcía une fuerzas con Iria Caamaño para despedir el 2025

La Voz VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Concierto de la banda municipal de música de Vilagarcía el pasado mes de mayo en el auditorio.
Concierto de la banda municipal de música de Vilagarcía el pasado mes de mayo en el auditorio. Martina Miser

El clásico concierto de Fin de Año interpretado por la agrupación local tendrá lugar el día 30 por la noche en el auditorio

29 dic 2025 . Actualizado a las 14:21 h.

Las grandes tradiciones de Navidad tienen su habitual traslado a la agenda local. Antes de que los vilagarcianos tomen las uvas a las doce del mediodía del 31, podrán disfrutar del concierto, no de Año Nuevo, sino de Fin de Año, de la mano de la banda municipal de música la noche del martes 30, a partir de las ocho, en el auditorio municipal. Se cumplen con esta dieciséis ediciones de una cita que este año juntará en el escenario a la agrupación dirigida por Jesús Nogueiro y a la cantante local Iria Caamaño, quien pondrá voz a varios de los temas interpretados. El repertorio estará conformado, más allá de la clásica Marcha Radetzky que cerrará la velada como es costumbre, al estilo de la Filarmónica de Viena, por piezas de compositores como Gershwin o Navarro, además de otras obras de Johann Strauss.

Las entradas costarán 4 euros para las butacas de la zona C del auditorio vilagarciano y 5 euros para el resto de zonas. Pueden adquirirse presencialmente en la taquilla del edificio municipal hasta fin de existencias y antes del comienzo de la función, en los siguientes horarios: de cinco a siete y media por la tarde del lunes, por la mañana del martes hasta la una, y por la tarde, a partir de las seis.

La tradición del concierto de Fin de Año en O Salnés no se limita a la capital comarcal. Durante los últimos días Cambados, A Illa o Meaño celebraron sendas citas con bandas municipales o escuelas de música de los respectivos Concellos. El pasado sábado fue el turno de O Grove, quien lleva tres años ya labrando esta costumbre. Lo hizo por partida doble, con dos sesiones a lo largo de la tarde, para evitar que nadie se quedase sin la oportunidad de disfrutar de la música, dado que el año anterior hubo una demanda nada desdeñable.