Carlos Blanco y Erea Hierro darán las campanadas en la 25.ª toma de las uvas de Vilagarcía

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

La ciudad celebrará una cifra redonda con un amplio programa y un racimo gigante de globos biodegradables, que no saldrán volando

18 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Minutos antes de aquel mediodía nadie hubiese imaginado el ataque a las Torres Gemelas, las colosales proporciones que la incompetencia alcanzó en la gestión de la crisis del Prestige, la mentira que justificó una guerra en Irak y alteró, está por ver si para siempre, los equilibrios geopolíticos en Oriente próximo, las dimensiones del gran apagón, las inundaciones que se tragaron el centro de la ciudad, tantos incendios, una invasión rusa en Ucrania, un genocidio en Palestina o un confinamiento como el que desencadenó un virus coronado. Tampoco que las selecciones de cada ramo encadenasen varios mundiales y trofeos europeos en balonmano, baloncesto y fútbol, o que un cineasta gallego se colocase en la antesala de los Óscar. Nada de esto había sucedido el 31 de diciembre de 1998, cuando el empeño de los voluntarios que colaboraban con la concejalía de Xuventude, entonces dirigida por Óscar Rey, logró que Vilagarcía celebrase la llegada del nuevo año con doce horas de antelación sobre el resto del uso horario.

«Hoxe son varios municipios os que o fan, pero nós fomos os primeiros», recordó este miércoles con ánimo reivindicativo Alberto Varela, encargado de presentar la toma de uvas que en cuestión de días desplegará su 25 edición en la capital arousana. Una cifra redonda que se hubiese alcanzado hace un par de años, de no ser porque la pandemia frustró las citas del 2020 y el 2021. Las uvas de mediodía son importantes para Vilagarcía. De hecho, su segundo gancho mediático por detrás de la Festa da Auga. Y el Concello se dispone a brindar por ellas como la ocasión se merece. Para empezar, con Carlos Blanco y Erea Hierro como maestros de ceremonias.

La concejala de Cultura, Sonia Outón, desgranó un programa que se reservará un par de sorpresas. La secuencia arrancará hacia las once de la mañana, con animación constante a cargo de Borja Santamarina, en su faceta de Dj, y la asociación Arousa Moza. La proyección de imágenes tratará de hacer viajar al público hacia aquel año 98. No faltará la explicación del mecanismo de la conmemoración, cuartos incluidos, antes de las campanadas. Tras el brindis, Pablo Somoza Trío asumirá la parte final de la fiesta, que a partir de la una de la tarde quedará en manos del grupo de Nelson Quinteiro, cuyos miembros protagonizarán un desfile por las principales calles de la ciudad.

Varela tiró de ironía para despejar dudas sobre la suelta de globos que lamentan BNG y EU. La inocuidad del material, biodegradable, está certificada, pero se limitará a componer un gran racimo que no saldrá volando.