Sopla, da positivo al volante y en lugar de salir del coche acelera a fondo y huye por Vilaxoán
AROUSA
La Policía Local de Vilagarcía realizó nueve intervenciones por delitos contra la seguridad vial a lo largo del mes de octubre
04 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Las infracciones al volante acostumbran a responder a una casuística enormemente variada. No obstante, los principales problemas que la Policía Local está detectando en un enclave como Vilagarcía muestran dos tendencias muy claras de fondo: el consumo de alcohol y sustancias psicotrópicas al volante, y la costumbre cada vez más arraigada entre determinados conductores de seguir cogiendo el coche pese a tener el carné retirado. A lo largo del mes pasado, los agentes municipales intervinieron en nueve ocasiones para hacer frente a incumplimientos cuya gravedad se internaba directamente en la categoría de delitos. Cinco de ellas estaban relacionadas con borracheras sobre ruedas. Las otras cuatro tuvieron que ver con permisos de conducción retenidos, lo que no impidió que sus protagonistas continuasen circulando como si tal cosa.
Uno de los episodios más llamativos tuvo bajo su foco a una mujer que no dudó en pisar a fondo el acelerador al verse sorprendida con unas copas encima al volante. La conductora había accedido en un primer momento a soplar en el etilómetro que los agentes estaban empleando. Como quiera que el resultado de la prueba fue positivo, los policías la conminaron a que estacionase su vehículo unos metros más adelante. En lugar de hacerlo y de abandonar el coche que pilotaba, la infractora aceleró y emprendió la huida a toda velocidad por la zona de Vilaxoán.
700 euros y diez puntos
No duró demasiado la escapada, puesto que la mujer fue localizada minutos más tarde en su domicilio. A consecuencia de su dudosa hazaña, tendrá que responder por negarse a someterse a las pruebas que debían confirmar el primer positivo y manejar un automóvil bajo los efectos del alcohol, además de una denuncia administrativa por conducción temeraria, que puede costarle quinientos euros y seis puntos del carné, y otra por desobediencia a los agentes, que se paga con doscientos euros y la retirada de cuatro puntos más.
Por si fuese poco, la conductora fue grabada por cámaras de vigilancia cuando abandonaba el vehículo y se marchaba a pie.
Con el móvil y bebido
Otro de los infractores cayó en un control enmarcado en la campaña que la Dirección General de Tráfico impulsó para vigilar el uso de teléfonos móviles al volante. El hombre fue sorprendido cuando empleaba el celular pese a estar conduciendo. Los agentes sospechaban que, además, el individuo había bebido con cierta profusión, así que lo sometieron a una prueba que confirmó sus apreciaciones: superaba los 0,60 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, el límite que marca la comisión de un delito.
Un tercer conductor no tuvo mejor idea que eludir a las bravas un control de seguridad ciudadana que el Cuerpo Nacional de Policía había establecido en Vilagarcía. La Comisaría solicitó a los agentes municipales que tratasen de localizar el vehículo. El automóvil fue descubierto, finalmente, en una calle que carecía de salida, mientras el piloto alegaba que no era él quien estaba al volante.
Conductores reincidentes
Por lo demás, el perfil de los cuatro individuos que pilotaban sin carné responde al de conductores reincidentes que arrastran diferentes antecedentes. Los cuatro fueron sorprendidos mientras circulaban por las calles de Vilagarcía pese a haber sido privados del permiso. Uno de ellos se enfrenta, además, a una acusación de quebrantamiento de sentencia judicial. El sujeto fue condenado en su momento a dos años de suspensión temporal de la autorización para conducir, que obviamente no respetó.