Juanita García, Marusela Sanmartín y Toño Eurela, choqueiros maiores de O Grove

La Voz O GROVE / LA VOZ

AROUSA

Leticia Castro

El Enterro da Sardiña pondrá fin este viernes a una semana de Entroido Meco

04 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El Enterro da Sardiña pondrá fin este viernes a una semana de Entroido Meco. La tradicional marcha fúnebre arrancará a las ocho y media de la tarde en la plaza de Arriba, denominada para la ocasión como Praza do Entroido. Allí tendrá lugar el que se ha convertido en tradicional homenaje a los choqueiros maiores. La comitiva organizativa ha decidido este año entregar dos diplomas, uno de ellos para Juanita García, A Cuancha, para rememorar los carnavales de antaño, «pois foi case das primeiras mulleres en difrazarse xunto coa súa nai e o seu irmán».

La idea es darle al Entroido de entonces el mérito que tenía, a través de su persona. El segundo Choqueiro Maior irá a parar a manos del matrimonio compuesto por Marusela Sanmartín y Toño Furela, por su contribución a esta fiesta, disfrazándose desde hace cuarenta años, siendo integrantes de la mítica agrupación Os Garotos, y por colaborar con el carnaval y el propio Enterro da Sardiña desde un principio.

Tras el acto, doña Sardiña, recorrerá junto a sus viudas, si el tiempo lo permite, las calles de la localidad, antes de su incineración en la plaza de O Corgo. Hay pronóstico de lluvia, por lo que de cumplirse, se baraja otra fecha o trasladar el homenaje a a cubierto. Para acompañarla, se repartirán un total de 500 pataghillóns, para alimentar el espíritu y calmar los llantos.

Las letanías, de las que durante tanto tiempo se encargó Javier Campaña, serán leídas por varios amigos que le acompañaban en estas lides, como Javi Outeda o su hermano Manolo Campaña, entre otros, pero no habrá figura papal. Amenizarán la ruta la charanga Fanfarria Furruxa y Paranda Mecos.

El relevante papel que Javier Campaña tenía en esta celebración, en la que oficiaba como obispo, ha hecho que el Concello de O Grove, mediante propuesta de sus compañeros de batalla, tenga un homenaje permanente. Su traje quedará expuesto en una vitrina, con lugar por determinar, que podría ser la Casa da Cultura.