Los conservadores recuerdan al alcalde que fue él quien anuló en el 2015 los artículos de la ordenanza que buscaba ordenar este fenómeno
20 ago 2023 . Actualizado a las 05:00 h.La situación generada por el alto volumen de autocaravanas que en las últimas semanas estacionan en O Grove ha hecho que también el Partido Popular salga a la palestra mostrando su preocupación, tras las declaraciones realizadas el viernes por el regidor, José Cacabelos. Los populares no han dudado en ofrecerse para tratar de arreglar la situación y exigir al alcalde que se ponga a trabajar, pues según dicen, tiene herramientas en su mano para hacerlo.
El edil Santiago Mariño advertía ayer que fue el propio regidor el que, en el año 2015, «anuló los artículos de la ordenanza que buscaban impedir esto que ahora con tanto afán él mismo denuncia y que había aprobado el gobierno anterior liderado por el Partido Popular», explicaba. Según argumentan desde la formación, en aquel momento el alcalde socialista se escudaba en lo «retrógrado» de la medida, que impedía a un colectivo turístico muy importante poder entrar en el municipio.
Dicen desde el PP que nunca se trató de privar a nadie de venir, sino de favorecer el uso de instalaciones como pueden ser los cámpings, a falta de otras que se pudieran promover. Para los populares, la salida pasa por regular «y no apelar al Gobierno central y a la Xunta para solucionarlo», y también por hacer que la normativa se cumpla, «con un sistema de vigilancia adecuado», indican. Advierte Mariño que la responsabilidad es únicamente de Cacabelos, pues nadie le impide ponerse a regular. Le exigen decisión, «de lo contrario empezaremos el verano que viene con nuevas quejas y sin solucionar el problema».
Un órgano consultivo
El PP insiste en recordarle al regidor que dispone de un órgano consultivo donde están presentes el resto de fuerzas políticas y los representantes de los empresarios, que «seguro le ayudarían a resolverlo, pero claro, también se niega a convocarlo», dicen.
Así las cosas, los conservadores le tienden la mano para ponerse a trabajar y dejar de lamentarse, «como ha hecho en los últimos ocho años», aseguran, señalando que este problema lo único que demuestra es «la inutilidad de l alcalde, que cae siempre en los mismos errores».