Zoom, Instagram y códigos QR: así visitarás el futuro colegio de tus hijos

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

En un contexto de retroceso demográfico y de miedo al covid, conseguir nuevos alumnos será un reto el próximo curso; varios centros están ya haciendo promoción de sus bondades

18 feb 2021 . Actualizado a las 13:15 h.

En algo más de tres semanas, se abre el plazo para reservar plaza en los colegios para el próximo curso. Aunque la escolarización de los niños de tres años no es obligatoria, es este grupo el que centra la atención durante este proceso: son la sabia nueva que va a moverse por las aulas de los centros durante los siguientes años. En Arousa, la natalidad lleva cayendo varios años, y eso se nota ya en las aulas, cada vez más vacías. Desde hace algún tiempo, los centros se han visto abocados a «competir» para garantizar una matrícula suficiente para mantener abiertas todas sus aulas. En muchos se realizaban jornadas de puertas abiertas para mostrar todas sus virtudes. Pero este año, el covid ha dado al traste con el modo de hacer tradicional, también en este campo: los colegios minimizan riesgos y evitan la entrada de todas aquellas personas que no forman parte directa de la comunidad educativa. Así que, para enseñar las virtudes del centro, no queda otra que echar mano de las nuevas tecnologías, que para eso están.

Los colegios públicos de Vilagarcía aún no saben si este año harán, o no, jornadas de puertas abiertas. Y eso que el curso se avecina complejo: según los datos del IGE, en 2018 solo nacieron en la capital arousana 228 bebés. Esa cifra, cada vez más escuálida, ha provocado ya el cierre de algunas líneas -en ocasiones recuperadas gracias al covid- y ha hecho que centros en los que siempre había que baremar, últimamente ya no fuese preciso hacerlo.

Pese a esa realidad, reconocida por todos los centros, el contexto sanitario en el que nos movemos no es el mejor para abrir los colegios a visitas. «Estamos a la espera, a ver cómo van evolucionando las cosas», explican desde A Escardia, donde solían organizar visitas guiadas. Otros colegios, como A Lomba o el Arealonga, no tenían esa costumbre antes y no parece que la vayan a adquirir ahora, con todas las limitaciones y problemas que llevan aparejados.