Diega Nogueira, propietario del bar Pé de Cuba en Vilanova
27 sep 2020 . Actualizado a las 05:00 h.Las nuevas restricciones comenzaron a aplicarse en Vilanova ayer. Pero hubo locales, como el Pé de Cuba, que tomaron medias antes. «Desde o venres xa non servimos na barra», explica su propietario, Diego Nogueira. En su opinión, las restricciones deberían haberse aplicado en todos los municipios arousanos. «A xente móvese moito e isto tería que aplicarse igual en toda a comarca», afirma.
«O aforo xa o tiñamos reducido porque nos deixaron ampliar as terrazas e tiñamos menos mesas dentro. Agora quitamos outra», cuenta este hostelero. Reconoce que la situación no es sencilla, porque se ha notado un descenso en el número de clientes, «porque a xente non sae igual da casa». Sobre lo de cerrar las barras opina que «é a única forma de poder ter controlada á xente». Tas el verano, han notado un importante bajón y considera que su negocio ha bajado «un 30 % con respecto ao ano pasado». Aún así, él está completamente de acuerdo con las medidas, incluso era partidario de que los obligasen a cerrar de nuevo quince días, por prevenir. Porque, asegura, el problema se lo pueden encontrar si tienen un positivo entre sus trabajadores. «Tes que pechar quince días e todo vai á túa conta. E despois a xente é reacia a volver ao teu negocio», sostiene. Asegura también que la gente está muy concienciada y que no tiene problemas cuando, por ejemplo, se les explica que no pueden compartir mesa si son más de diez. A partir del martes, el Pé de Cuba cerrará por vacaciones confiando en que cuando reabra la situación haya mejorado.