Huevos de gaviota para los roscones de Ankarr

el callejón del viento J.R. Alonso de la torre REDACCIÓN / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

La película «Las isla de las mentiras» muestra la belleza de Sálvora y de la ría de Arousa

02 ago 2020 . Actualizado a las 14:11 h.

El 4 de enero de 1921, la portada de La Voz de Galicia era escalofriante. «Un horrible siniestro en la ría de Arosa. El vapor Santa Isabel naufragó cerca de la isla de Sálvora», rezaban los antetítulos y un gran titular con mayúsculas recogía la magnitud de la tragedia: «Más de 200 ahogados». Un siglo después, aquel naufragio se ha estrenado en Filmin y en las pantallas de cine. El largometraje se llama La isla de las mentiras, se rodó en Sálvora, San Vicente y O Grove en marzo de 2019, lo dirige la coruñesa Paula Cons, lo protagonizan Aitor Luna, Nerea Barros y Darío Grandinetti. Acabo de verlo y la emoción que me ha provocado la película me ha hecho evocar el viaje más bonito de mi vida.

La isla de las mentiras está rodada con poco presupuesto, pero la imaginación de su directora consigue que la escena más complicada, y cara si se hubiera rodado a lo grande, es decir, el hundimiento de lo que dio en llamarse el Titanic gallego, se solvente con imágenes sencillas de tres mujeres en una barca sintiendo la angustia que provocan los ruidos de un naufragio entre la niebla y el temporal. Antes y después del naufragio, la belleza de la isla suple cualquier gasto en decorado y el buen hacer de los actores nos envuelve en la esencia de aquella sociedad isleña semifeudal.

El pequeño muelle de Sálvora tuvo mucha importancia desde la antigüedad. En él se refugiaban los barcos que hacían la ruta del estaño transportando este mineral desde las islas Británicas hasta el Mediterráneo. Navegaban en régimen de cabotaje y si arreciaba el temporal, atracaban en Sálvora, donde no tenían que pagar las tasas que les exigían en los puertos de tierra firme.