El Concello firma la compra de la vivienda que permitirá realizar esa actuación
15 may 2019 . Actualizado a las 14:00 h.Han pasado dos años desde que el alcalde de Vilagarcía, Alberto Varela, y la concejala de Urbanismo, Paola María Mochales, anunciaron la existencia de un acuerdo que permitiría eliminar uno de los puntos negros del tráfico rodado en Vilagarcía: el acceso al lugar de A Torre a su paso por A Golpelleira. Pero los acuerdos no estaban entonces bien atados, y las negociaciones se complicaron hasta que parecieron darse por perdidas. Y, sin embargo, en el tiempo de descuento del mandato, la curva vuelve a la actualidad. El alcalde anunció que ha firmado, por fin, la compra de la arruinada vivienda que, dada su ubicación, convierte la carretera en un embudo peligroso. Así que, ahora, faltaría únicamente llevar adelante el proyecto de adjudicación de las obras para ver, por fin, como comienza a borrarse el peligroso trazado de la carretera.
El primer anuncio realizado por el alcalde fue verbalizado después de alcanzar un acuerdo con los propietarios de A Golpelleira para retranquear el muro que rodea la explanada situada frente al mismo, lo que permitiría ampliar parte de la carretera. Sin embargo, el principal embudo circulatorio seguía sin solución, ya que la mejora proyectada se daba de bruces con la vivienda en ruinas que cierra la curva.
En octubre del año pasado, la curva de A Torre volvió a ser noticia. Tras largas negociaciones, Alberto Varela volvía a salir a al palestra para anunciar la inminente firma de la compra de la vivienda. El regidor dio el contrato por firmado y se equivocó: a última hora, una de las propietarias de la casa se negó a llegar a un acuerdo y la puerta de A Torre volvió a cerrarse.
«Este asunto está por fin desbloqueado», dijo Alberto Varela. Durante la mañana, se había rubricado el contrato de compra venta de la vieja vivienda. Un contrato de 10.190 euros que contempla la adquisición de una superficie de sesenta metros cuadrados y el derribo de una vieja estructura construida, que ocupa alrededor de cincuenta. Como el proyecto ya estaba redactado y la financiación de la obra ya estaba aprobada, sacar adelante esta actuación no debería llevar más tiempo que el que consuma el procedimiento de licitación de los trabajos y la ejecución de los mismos.
El proyecto de demolición de la vivienda y de ampliación de la carretera ha sido elaborado por el arquitecto Fernando Puceiro. El coste total del proyecto estaba presupuestado en unos 110.000 euros, una cantidad que el ejecutivo local tenía previsto financiar con remanentes del Plan Provincial.