«Soy el niño de Cinema Paradiso»

Profesor y gerente de cine, además de diputado, conselleiro y portavoz con Fraga. Jaime Pita disfruta de su jubilación como en su día lo hizo del trabajo: «No soy mayor, aún estoy empezando»


«Mi vida han sido el cine, los estudios y la política». Jaime Pita (Betanzos, 1944) es un torrente de palabras y una fuente inagotable de anécdotas. Historias relacionadas con la política, después de tres décadas en la primera línea de las filas populares, pero también familiares. Como nieto de Claudino Pita, en sus genes está el Globo de Betanzos y el Alfonsetti. «Nací en el cine más antiguo de España. Aprendí a leer en las fichas técnicas que tenían las distribuidoras. Mi padre enfermó muy joven y, solo con 17 años, me tuve que hacer cargo del cine, que tenía nueve empleados». De esa etapa dice haber aprendido lo que era el trabajo duro. «No tengo la sensación de haber tenido una carga. Era parte de mí. De pequeño ya estaba en la cabina de proyección y subiéndome a un taburete, veía las películas por un ventanuco. Cinema Paradiso es mi película. Ese niño soy yo».

El cine sigue siendo parte de su día a día. También la política, de la que dice no haberse ido nunca. «Volví con 65 años a mi plaza de profesor en el Eusebio da Guarda. Me jubilé a los 70 porque te echan. Yo estaba encantado. Pasar de la política a la enseñanza no me supuso trance alguno. Fue maravilloso».

Jaime Pita es ahora un jubilado de esos que no tienen un minuto: pasea, estudia, disfruta de sus nietos y sigue implicado con el PP. «Los de la época aún nos juntamos: Manuela López Besteiro, Hernández Cochón, Currás... tenemos espíritu crítico constructivo», dice suspirando. Además, sigue la actualidad al detalle y hace sus propios dosieres de prensa. «Guardo recortes de periódico y me leo todas las iniciativas relacionadas con Galicia que presenta cualquier grupo en el Congreso». Es un enganche con la actualidad que arrastra de sus cargos de conselleiro de Presidencia y portavoz de la Xunta, mano a mano con Fraga: «Don Manuel era una máquina. Estaba todos los días, incluido los sábados, a las siete y media de la mañana trabajando. A mí me dejaba llegar a las ocho. Nuestros despachos se comunicaban con una escalerita. Yo parecía Cantinflas, subiendo y bajando todo el día. Nunca me cayó una bronca: confiaba mucho en mí y yo lo admiraba». Al margen de San Caetano, Pita reconoce que si en algún lugar se lo pasaba «pipa» era en el Parlamento. «No me cansaba. Me llamaban el contestador automático porque como conselleiro y portavoz salía en la mitad de los asuntos de un pleno». Un escenario en el que su lucha dialéctica con Xosé Manuel Beiras ha quedado para el recuerdo. «Es uno de los tres únicos líderes que ha tenido Galicia, junto a Fraga y Francisco Vázquez».

Considera «la potenciación de la galleguidad» como lo mejor de la gestión de aquel gobierno. Lo peor: los años que vivió amenazado por ETA.

Fui

Diputado del PP desde 1989 y mano derecha de Manuel Fraga como conselleiro de Presidencia y portavoz.

Soy

Jubilado desde los 70, tras mi regreso a la enseñanza.

Conoce toda nuestra oferta de newsletters

Hemos creado para ti una selección de contenidos para que los recibas cómodamente en tu correo electrónico. Descubre nuestro nuevo servicio.

Votación
7 votos
Comentarios

«Soy el niño de Cinema Paradiso»