La batalla para evitar el cierre del geriátrico Valle-Inclán se lleva puerta a puerta

Trabajadores y usuarios inician una campaña con la que esperan reunir 2.500 firmas para entregárselas a Feijoo


vilanova / la voz

«Imos seguir loitando polos postos de traballo e polos usuarios», anunciaba ayer el portavoz de los trabajadores de la residencia de mayores Valle-Inclán (Vilanova), Jorge Miguel Vilán. Y con esta premisa saldrán a la calle, puerta a puerta, en una campaña de recogida de firmas que les va a llevar a casas y a negocios de Vilanova y de otros municipios. Su objetivo es alcanzar las 2.500 signaturas y entregárselas en mano al presidente de la Xunta con un único objetivo: mantener abierta la residencia.

Sobre este centro pesa desde hace meses una orden de cierre por carecer de la autorización autonómica, que ni se ejecutó ni se sabe cuándo se ejecutará. Esta situación de provisionalidad sume al personal, a los residentes y a sus familias en una gran incertidumbre porque no saben qué les deparará el futuro. Los primeros se quedarán sin empleo y los segundos tendrán que ser realojados en otras residencias. Pero teniendo en cuenta que Xunta carece de recursos para albergar a los más de cien ancianos que están siendo atendidos en Vilanova y que el servicio que allí se presta es de calidad, argumentan desde la residencia Valle-Inclán, piden que se mantenga abierto el centro.

Esta lucha llega ahora a la calle después de que hayan fracasado otras vías. Ni las gestiones ante la Xunta, ni ante la oficina del Valedor do Pobo han surtido efecto, de forma que los trabajadores y las familias se plantean ahora una recogida de firmas y recurrir al Defensor del Pueblo. Dicen sentirse desprotegidos y acosados por la administración, pues el centro es objeto de inspecciones semanales que se han superado, afirman, sin mayores problemas. Hablan de que dos cargos relacionados con el servicio de inspección han cesado, de «intereses espúreos» y de «deixadez» por parte de la Xunta.

Un grupo de trabajadores y familiares comparecieron ayer ante los medios de comunicación para dar cuenta de las próximas medidas a adoptar y para dejar patente su voluntad de seguir peleando. Con ellos estuvo la concejala de Gañemos Vilanova, Elena Cores, que se ha erigido en interlocutor de sus demandas ante el pleno de la corporación, ante el grupo parlamentario de En Marea y hasta el Parlamento Europeo, a propósito de unas jornadas celebradas días atrás en las que participó la concejala. De momento, las demandas del colectivo ya cosecharon el apoyo de los plenos de Vilanova y de Cambados, y esperan seguir sumando adhesiones.

En la residencia Valle-Inclán hay más de cien residentes y trabajan 54 personas.

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