Los Reyes en el colegio de San Tomé.

La Voz

AROUSA

MARTINA MISER

Es ya una tradición. Todos los años, los Reyes Magos hacen una parada en el colegio de San Tomé para escuchar las peticiones de los más pequeños y dejarles un pequeño obsequio. Y este no iba a ser una excepción. Así que los estudiantes pudieron contarle en persona a sus majestades su lista de deseos.