Una noche para purificarse en fuego

Serxio González Souto
serxio gonzález VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Hogueras, sardinas, churrasco y algunas sorpresas trajeron el verano en volandas

24 jun 2018 . Actualizado a las 20:39 h.

El agua y el fuego forman parte indisoluble de San Xoán como las dos caras de una misma moneda. Uno, bien utilizado, arrasa el mal con su poder incandescente. La otra lava y purifica, siempre que se hayan recogido las plantas adecuadas y el primer rayo de sol acaricie el conjunto. Centenares de hogueras pusieron luz anoche, en la orilla sur del mar de Arousa, al tránsito hacia el amanecer más corto del año. Claro que a esta ecuación no hay más remedio que añadirle la estelar presencia de las sardiñas asadas y las costillas sobre las brasas, además del vino, la cerveza y lo que a cada uno más le apetezca, porque no todo va a ser penar y andar buscando meigallos que espantar. Lo de estelar, por cierto, no es para menos. Hasta los 1t euros escaló el precio de la xouba, duplicado en apenas 24 horas.

La noche de ayer deparaba alguna que otra sorpresa más. Por ejemplo, la que Vilaxoán le brindó a una de sus vecinas más distinguidas. Verán por qué.

Paquita A Castellana, 100 años

Resulta que Paquita Martiñán acaba de cumplir cien años, lo que la convierte en la vecina más longeva de Vilaxoán. Ayer, la asociación de vecinos aprovechó el nacimiento de esa sardina que cada San Xoán emerge de las aguas de O Preguntoiro para ofrecerle un pequeño homenaje. El escultor Juan Carlos Platis le entregó una reproducción a escala de una xouba a modo de presente. Paquita, conocida entre su gente como A Castellana, se convirtió así, de alguna manera, en el símbolo de una larga tradición que cada 23 de junio se renueva.