Carril, pendiente del embalse Portodemouros para el futuro de su marisco

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MARTINA MISER

El pósito cree que la apertura del embalse está detrás de la caída de salinidad registrada

13 abr 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

El marisco que llegó ayer a la lonja de Carril era escaso. Escasísimo. Estos días, los datos de salinidad que cada día registran las asistencias técnicas del pósito hablan de que esta está, en el mar que rodea a Cortegada, bajo mínimos. Y con el agua dulce inundando las zonas productivas, lo mejor es dejar quieto el marisco. Es lo único que se puede hacer para intentar evitar las grandes mortandades que suelen llegar con las riadas.

La culpa de esta situación, dice el patrón mayor de Carril, hay que repartirla. Por un lado, es fruto de un invierno lluvioso y de una primavera que ha arrancado entre precipitaciones constantes. Por el otro, el embalse de Portodemouros. Ulla arriba, la presa vació once hectómetros cúbicos de agua durante la pasada semana, y toda esa cantidad ha arribado a la ría.

José Luis Villanueva se lamentaba ayer de que los responsables de estas instalaciones «non nos teñan en conta» a la hora de planificar la gestión de las mismas. «Imos falar con Augas de Galicia, porque non pode ser que abran as comportas sen darse de conta de que aquí está unha zona produtiva a que poden causar moito dano», argumentaba ayer José Luis Villanueva, que hace votos para que lo ocurrido no se traduzca en un nuevo episodio de mortandad, en una riada de aciagas consecuencias.