Iago Beceiro da la espantada, y el Arousa lo convoca a una reunión hoy

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

El Arousa no sabe nada desde el viernes del coruñés, con un largo historial problemático. Ayer no apareció ni a dirigir a su equipo de la base, ni a entrenarse con los de Jorge Otero

16 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

A perro flaco, todo son pulgas. Iago Beceiro, el fichaje estrella del Arousa el pasado verano, daba ayer la espantada al no aparecer a sus dos compromisos laborales con el club arlequinado. Ni a las cinco de la tarde al entrenamiento del equipo prebenjamín que codirige con Aarón, ni tres horas después a la primera sesión de trabajo semanal junto a sus compañeros del plantel de Tercera a las órdenes de Jorge Otero. La comisión deportiva del Arousa, cuyo portavoz, Eduardo Carregal, ya había manifestado por la mañana el profundo malestar del club con el delantero coruñés tras no haber asistido al partido del domingo con el Negreira junto al resto de los descartados, decidía anoche convocar a hoy a las 20 horas en A Lomba a un profesional del fútbol del que no han logrado saber nada desde el entreno del pasado viernes. Con un acuerdo bajo el brazo, Carregal se niega a confirmar la decisión de despedir a Beceiro, porque, dice, «antes queremos escoitalo, e despois, actuar en consecuencia». Claro, si aparece. «Tentaremos localizalo como sexa», resalta el portavoz arlequinado tras haberlo intentado ya durante toda la tarde de ayer.

Iago Beceiro apunta a irse del Arousa por la puerta de atrás en consonancia a lo que ha venido siendo el mayor fiasco en la política de fichajes del pasado verano ejecutada por Jorge Otero y Eduardo Carregal, que habían presentado a Beceiro a la par de Javi Pazos adelantando una sociedad llamada a dar muchas alegrías a la afición local. Pero si Javi Pazos está cumpliendo con creces, pichichi de la Liga, Iago Beceiro ni se acercó a las expectativas generadas. Un jugador de una calidad exquisita cuando pone la cabeza en el fútbol, algo que a tenor de lo visto en la primera vuelta -no disputó los dos primeros partidos de la segunda por una gastroenteritis y sus consecuencias- nunca llegó a hacer con la camiseta arlequinada. Convocado en 17 partidos, titular solo en una docena de ellos y saliendo en otros cuatro desde el banquillo, Iago Beceiro solo aportó un gol al equipo en sus 1.033 minutos de competición, siendo el decimotercer hombre de la plantilla del Arousa en tiempo jugado, incluso por debajo de compañeros varias semanas parados por lesión.

No podrá decir el Arousa que no estaba sobre aviso. Y es que, como él mismo reconocía en un reportaje de La Voz de Galicia en octubre del 2015, Iago Beceiro es el gran culpable de que quien iba para figura del Dépor acabase incapaz siquiera de consolidar una carrera como futbolista en Segunda B, o Tercera. Las juergas y excesos que lo hicieron famoso en A Coruña le cerraron las puertas del filial herculino, para iniciar un ir y venir sin rumbo. Primero en el extranjero, en el Karpaty de Lviv ucraniano y en el Dynamo de Kiev B gracias a compartir representante con Lucas Pérez. Después, Verín, regreso fugaz al Dépor B, Caudal en el mercado invernal, un Somozas en el que no llegó a jugar un minuto, y de nuevo el Verín en Preferente. Allí, de la mano de su presidente, José Manuel Zubiela, Beceiro pareció asentar la cabeza. Pero no supo aprovechar un contrato por tres años con la Ponferradina de Segunda. Tampoco en esta plaza llegó a estrenar la camiseta, cedido sucesivamente al Atlético Astorga, Navalcarnero y Barco. Un equipo el último por el que optó hace un año en el mercado invernal en vez de un Arousa que entonces ya lo intentó fichar en su busca de un delantero de garantías.

La espantada de Beceiro llega cuatro días después de la marcha, oficialmente de mutuo acuerdo, de Suso del Arousa, y la lesión para mes y medio de Roberto Pazos, que dejan el plantel en cuadro.