La crisis en la Cofradía de Carril aboca a constituir una gestora para dirigir el pósito
AROUSA
Ese órgano debería pilotar el colectivo hasta la convocatoria de elecciones
11 mar 2017 . Actualizado a las 05:00 h.El abandono de trece vocales de la junta general de la Cofradía de Carril no deja otra opción. En cuanto en la Consellería do Mar tengan «constancia oficial» de estas dimisiones, la Administración echará mano del decreto de cofradías y, siguiendo lo que este dicta, constituirá una gestora que deberá pilotar la organización hasta que se celebren nuevas elecciones.
La oleada de dimisiones arrancó con la marcha de las seis representantes de la agrupación de marisqueo a pie. ¿La razón? La falta de sintonía con el patrón mayor, con su forma de hacer las cosas. ¿El desencadenante? Que Villanueva autorizó a una persona que no era del gusto de la agrupación para realizar el traslado del marisco del punto de control a la lonja y que el patrón mayor, además, se mostró contrario a pedir un crédito para que la agrupación regenerarse un camino hacia una zona productiva. Él considera que esos fondos se deben destinar a la adquisición de semilla.
Tras la marcha de las representantes de la agrupación, presentaron su dimisión otras seis personas, a las que posteriormente se uniría una séptima. Entre los que se van figuran algunas mariscadoras, algunos empresarios y, también algunos tripulantes. Algunos, nombres con trayectorias muy conocidas en Carril, como la de Rosario Maneiro.
Villanueva, por su parte, asegura estar tranquilo. Primero, porque no tiene apego al cargo. Segundo, porque está convencido de que volvería a ganar unas nuevas elecciones, y que estas le permitirían cuajar un equipo mejor «e non cometer erros que desta vez si cometín».