Vecinos de Carril denuncian que este espacio, ubicado en plena avenida, es un foco de inmundicia
26 ene 2017 . Actualizado a las 05:00 h.Las hierbas de la finca abandonada que se encuentra en la avenida Rosalía de Castro, justo a lado de Xurxo Peluqueros, no dejan de crecer para lamento de varios vecinos de esta zona de Carril. El propietario del centro de peluquería que lleva su nombre, uno de los primeros afectados debido a la cercanía de la finca, afirma que en los dos años y medio que lleva su negocio en funcionamiento no recuerda ninguna limpieza de maleza. Árboles e hierbas devoran el lugar. Solo se mantiene mínimamente limpia una franja en la que Xurxo ha decidido intervenir para evitar que las silvas vuelvan a entrarle por el tejado. «No sería la primera vez», señala. Por eso, cada determinado tiempo, no puede evitar adentrarse entre la maleza para llevar a cabo un saneamiento del que nadie se encarga. Eso sí, del metro cuadrado que queda junto a su negocio. «Antes era más fácil de limpiar. Cuanto más se extiende la maleza, la cosa se complica», señala.
Además de la distorsión que genera toda esa maraña visualmente, Xurxo alude a los problemas de salubridad que pueden suponer que por este espacio campen a sus anchas «ratas del tamaño de conejos». Aunque señala que él tuvo la fortuna de que ninguna le entrase en la peluquería, otro vecino de la zona no puede decir lo mismo. «Ya son varias las que saqué de mi terraza»», indica Avelino Barreiro, residente del portal número cinco de la calle Xalda. «La mantengo cerrada para evitar que alguna pueda colarse en casa pero me preocupa la llegada del buen tiempo», señala. Relata también que hace aproximadamente un mes presentó un escrito a Ravella pero que todavía no obtuvo respuesta.
La principal complicación la ubican ambos vecinos de Carril en que sea el banco malo el propietario de la finca. «Aunque la adquirieron, llamé para informarme y dicen que no les consta esa finca a su nombre. Debe estar sin registrar», explica Xurxo. Ambos vecinos lamentan también que «el ayuntamiento no haga nada». «Cuando pertenecen a particulares se actúa rápidamente, pero al tratarse de bancos todo se toma con mucha más tranquilidad», sentencia Xurxo.