Un fallo multiorgánico a raíz de una infección puerperal no diagnosticada

La Voz

AROUSA

24 horas después de haber recibido el alta, María Saavedra ingresó de nuevo en el Hospital do Salnés. No se le diagnosticó la infección que a la postre acabaría con su vida pese a mostrar síntomas como fiebre resistente al tratamiento, a la que se sumaron vómitos y diarrea. Su familia no entiende cómo no se investigó el origen de la temperatura: «Un proceso febril prolongado de causa no diagnosticada obliga al seguimiento clínico estrecho y a poner en marcha pruebas diagnósticas específicas». Es, sostiene su abogado, de «sentido común». Para ellos no hay duda: el retraso en la diagnosis y la aplicación de un tratamiento redujo de forma fatal las posibilidades de supervivencia de la paciente. Trasladada a la uci de Montecelo, un fallo multiorgánico acabó con su vida.