El «baby» Arousa se sirve la Copa RFEF

Pablo Penedo Vázquez
PABLO PENEDO CAMBADOS / LA VOZ

AROUSA

Julio Rey sentenció con un excelso robo y finalización en el primer minuto de la reanudación a un Pontevedra que jugó media hora con diez

12 oct 2016 . Actualizado a las 22:56 h.

Rivas alzó esta tarde sobre el césped cambadés de Burgáns el trofeo que acredita al Arousa como campeón de la fase autonómica gallega de la Copa RFEF. Una competición en la que el club arlequinado se ha estrenado a lo grande, dejando en el camino a Negreira, Bergantiños y Cerceda para tumbar al poderoso Pontevedra de Segunda B con un solitario tanto de Julio Rey, el hombre de la final, en brillante acción personal en el primer minuto de juego del segundo tiempo. Al título el conjunto vilagarciano suma los 3.005 euros del premio en metálico en disputa, y la clasificación para la fase nacional del torneo del k.o. para equipos de Tercera y Segunda B. El Pontevedra perdonó en el primer acto, y la cara y el discurso postpartido de Luisito reflejaron la pequeña tragedia materializada en la muerte de un cuadro granate que jugó la última media hora de juego en inferioridad numérica por la expulsión exprés de Mario Barco.

Aunque algo más comedido que en las tres eliminatorias anteriores, Jorge Otero volvió a apostar fuerte por la cantera en la Copa RFEF. Con cinco canteranos Sub-23, incluyendo el juvenil Carlos Torrado, en el once titular, y acabando con ocho en el campo, tres de ellos todavía en etapa de formación. El Pontevedra, por su parte, arrancó con tan solo tres titulares en Burgáns, los centrales Portela y Capi, y Jacobo, tirando tras el descanso de un banquillo repleto de jugadores de referencia. Con estos planteamientos, en 4-2-3-1 el equipo del Lérez y en 4-1-4-1 el Arousa, los hombres de Luisito comenzaron a ir a más tras 20 primeros minutos de tanteo en los que se vio el único disparo arlequinado en la primera mitad, de Suso, frontal, atrapado sin excesivos problemas por Santi Caneda.

Ante un rival con preocupantes dosis de inconsistencia en la zona de peligro de su propia área, el Pontevedra hizo lo más difícil. Volver a vestuarios con el 0-0 inicial. Hasta ocho remates firmó el equipo capitalino antes del descanso, varios rozando la madera y tres entre los tres palos. Con el minuto 36 rodeado en rojo, con Mateo conduciendo un gran balance defensa-ataque para meterle la pelota en el corazón del área a Álex González. El disparo del 11 granate se topó con Pazos, que acertó a desviar, pero no atrapar. Micki lo tenía todo para reventar el 1-0, pero Rivas blocó su mala elección con el portero batido al borde del área pequeña.

MARTINA MISER

El partido dio un vuelco en el primer minuto de la reanudación. Julio Rey le robó la cartera a Portela frente a la medialuna granate, recortó hacia su izquierda, y dentro del área se la cruzó a Santi Canedo sin lugar a réplica. Mario Barco, que había entrado en el 53, vio su segunda amarilla en el 62 por protestar, poco después de que el árbitro anulase un gol aparentemente legal de Óscar. El Arousa dominó con y sin balón, y la final se fue apagando sin más sobresaltos que un disparo de Miki y otro de Julio Rey para alborozo de la parroquia arlequinada.

PONTEVEDRA: Canedo; Adrián Gómez, Portela (Kevin, min 52), Capi, Bruno; Gonzalo, Álex Fernández (Abel, min 56), Miki (Bonilla, min 72), Jacobo (Mario Barco, min 52), Álex González; y Mateu Ferrer

AROUSA: Pazos; Fran Matos, Suso, Rivas (Vitra, min 55), Carlos Besada; Sidibe (Nacho, min 63); Carlos Torrado (Migui, min 83), Óscar, Carballa, Julio Rey; y Cabanyes (ÁLvaro Longa, 87’)

Goles: 0-1, min. 46: Julio Rey.

Árbitro: Daniel García, con Ismael González y Daniel Montoto. Expulsó a Mario Barco por doble amonestación (min 62). También mostró amarillas a Carlos Besada y Mateu.

Incidencias: Más de 1.000 aficionados en las gradas del campo cambadés de Burgáns.