No es la primera vez que este lugar ofrece unos frutos portentosos
15 sep 2016 . Actualizado a las 07:46 h.
No es la primera vez que aparece un tomate de buen tamaño en una finca de Loenzo pero el que hace unos días recogieron sus propietarios se escapaba tanto de la normalidad que decidieron pesarlo. Y la báscula confirmó las sospechas. El vegetal superaba el kilogramo de peso, 1.140 gramos para ser exactos, y presentaba un aspecto apetitoso desde luego. No hay secreto para que surja un ejemplar semejante. Solo una buena tierra y unos mejores cuidados. Todo natural, nada de cosas raras para estimular el crecimiento. Y el año parece bueno puesto que en una planta próxima ya asoma otro de buen tamaño que competirá en poderío con su predecesor. Y es que en Loenzo, como la cosa siga así, ya no se pedirán los tomates por kilogramos, sino por unidades.