Chufi cierra dos décadas en el baloncesto profesional tras cinco campañas en el primer equipo cambadés
14 abr 2016 . Actualizado a las 05:05 h.Alberto Rodríguez (Madrid, 17 de agosto de 1975) cerró el sábado en Amorebieta 21 años como jugador profesional. Los 5 últimos con la camiseta del Xuven, ayudando a una permanencia amarrada sobre la bocina de la pórroga del último partido de Liga. Un final a cara o cruz alejado del premio que, apunta Chufi, merecía el equipo por su «grandísimo trabajo» este año. «Nunca se pueden elegir las cartas que juegas», dice. Pero, al menos él, sí ha podido decidir cuándo retirarse y no ser retirado.
-Dos ascensos a LEB Oro y uno a Plata, un subcampeonato de la Primera División de Portugal jugando la Korac, 13 play-offs, incluidos dos a la ACB con el filial del Real Madrid, 11 equipos españoles y lusos en su currículo, y un adiós al baloncesto profesional con 40 tacos. No está nada mal para ser usted un enchufado -Rodríguez asumió el sobrenombre de Chufi tras entrar en el Real Madrid B en respuesta a los chavales que decían que su padre lo había enchufado en su primer club, del que era directivo-...
-[Risa]. Bueno, no está nada mal. Hay una palabra que define todo esto que acabas de mencionar: satisfecho. Me siento muy satisfecho de lo que he conseguido, y sobre todo, del cómo lo he logrado.
-¿Cómo?
-Con trabajo, con sacrificio, con dedicación. Con esos valores siempre he intentado ser honesto con los clubes en los que he estado, y hacerlo lo mejor posible.
-Y ahí deja además su hoja de hitos individuales: jugador con más partidos disputados y más rebotes capturados en la historia de la LEB Plata, y segundo con más puntos en su haber...
-Es un poco consecuencia de lo anterior. Cuando empecé no tenía unos objetivos, ni individuales, ni colectivos. El sacrificio te va haciendo partido a partido, canasta a canasta, y al final quedan esos números y currículo. Y también gracias a los compañeros y equipos he podido conseguir eso.
-¿Qué o quién le dice a Chufi ?para, es la hora de dejarlo??
-Me lo digo yo mismo. Lo que necesita un jugador es la adrenalina, y esta temporada notaba que ya no la sentía los sábados. Cuando tienes que tirar mucho de tu cuerpo y no consigues esa adrenalina en los partidos tienes que ser honesto, y decir adiós. Y en ese sentido me siento de nuevo satisfecho. Nadie me ha dicho que ya no puedo seguir jugando a esto.
-¿Con qué se queda de estas 21 temporadas de profesional?
-Con el aprendizaje en el camino. Lo que me deja el baloncesto es haber conocido un montón de ciudades, países, culturas. Con eso me quedo. Mi aprendizaje como persona ha sido mucho mayor gracias al baloncesto.
-¿Alguna espina clavada? ¿No lograr coger el tren de la ACB aquel verano con el Real Madrid?
-No. No. Llega un momento en que entiendes que no vas a llegar a la ACB, y debes jugar con las cartas que te han tocado. No tengo nada pendiente, ni con nadie.
-El Xuven es la plaza en la que más tiempo ha pasado. ¿Qué ha sido para usted el club, y por qué ha querido colgar las botas en él?
-Me sentí muy a gusto desde el principio. Es un club muy familiar y cercano con el jugador, con un trato muy directo con la afición. He visto cómo ha querido crecer un club desde EBA, con ambición, trabajo, cordura, serenidad. La simbiosis fue perfecta. Me sentí como en mi casa, y cuando llegó el momento prefería que fuese aquí que en cualquier otro lado.
-Lleva dos campañas como director técnico de la cantera del Xuven. ¿Seguirá al frente la próxima temporada? ¿Cuál es su balance, y qué horizonte le augura?
-La idea es que continúe trabajando con la cantera. El trabajo que se ha hecho estos dos años ha sido una continuidad de lo que se venía haciendo. Sí hemos crecido, en 80 niños, con lo que tenemos futuro en el club. Y se ha elevado el nivel competitivo. Se atisba un buen futuro. Y tenemos que sacar jugadores para el primer equipo.
-¿Veremos pronto un canterano jugando en el primer equipo?
-El otro día en casa ya debutó Juan Carlos, y en la primera vuelta Rubén, todavía júnior. Tenemos un par de cadetes con gran proyección. Hay que trabajar con calma con ellos. Las prisas en este caso no son buenas consejeras.
-Y al LEB Plata, ¿dónde lo ve en el futuro a corto y largo plazo?
-Ahora toca el análisis. Corregir para mejorar. Hacer un proyecto ambicioso, trabajando con la misma ilusión. La base es buena. Y siempre que la base sea buena se puede esperar un buen futuro.