El vilagarciano que carga los móviles al sol

Rosa Estévez
rosa estévez VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

Diego Riveiro ya tiene una página web en la que muestra su producto, una funda de móvil que no tiene nada de convencional.
Diego Riveiro ya tiene una página web en la que muestra su producto, una funda de móvil que no tiene nada de convencional. martina miser

Ha ideado y diseñado una funda para los teléfonos que permite olvidarse del cargador y de los enchufes

06 abr 2016 . Actualizado a las 07:59 h.

Si Edward Murphy hubiese vivido en estos días, habría formulado su famosa ley después de haberse quedado sin batería en el móvil durante una llamada importante. Y es que los teléfonos, ya se sabe, tienden a morirse cuando más los necesitamos y cuando más lejos estamos del cargador, o del enchufe. Diego Riveiro, instalador eléctrico, se tropezó con ese problema en numerosas ocasiones. «Me ha pasado muchas veces: estar trabajando lejos y quedarme sin batería... Menudo lío», explica. Hasta que un día, quizás después de haber visto como la pantalla se fundía en negro debido a la falta de energía, se le ocurrió una idea. «Pensé por qué no cargar el teléfono con luz solar», explica.

La idea no fue uno de esos pensamientos que cruzan la mente y desaparecen, absorbidos por las cosas del día a día. Se quedó ahí, fija, y Diego tuvo que prestarle atención. Utilizando los conocimientos adquiridos con su trabajo y buscando asesoramiento donde hiciese falta, el joven fue perfeccionando la idea que había alumbrado. Y diseñó una carcasa que lleva incorporada unas placas fotovoltaicas que permiten cargar la batería de un móvil e, incluso, generar la tensión suficiente para alimentar otros elementos.

Asegura Diego Riveiro que tener una idea no es más que «tener el 1 %» de un proyecto. Cuando alumbró la suya pensó que «seguro que ya estaba cogida». Parecía algo tan obvio, dice, que lo más lógico sería que a alguien se le hubiese ocurrido antes. Pero no costaba nada comprobarlo. «Tenía mis dudas, pero me paré, miré, y resulta que no había ninguna patente para una funda adaptable de esas características». Ahora ya la hay. Es la suya, y con ella lleva cerca de un año trabajando duro para hacerse un hueco en el mercado.