El Cortegada sustituyó de su bolsillo la parte deteriorada del parqué de Carril
AROUSA
Las goteras de la semana pasada han abombado de nuevo la superficie apenas dos meses después de su reparación
18 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.Pelear contra el deterioro del parqué del pabellón de Carril se antoja una versión actualizada del mito de Sísifo, aquel hombre condenado a subir una enorme piedra hasta lo alto de una montaña para dejarla caer y repetir la misma acción día tras día. El encharcamiento que se apoderó de las instalaciones del instituto de Carril hace una semana desvelaron la existencia de un problema crónico de humedad y condensación. Algo que se arrastra desde hace años y años y resulta especialmente preocupante en el más antiguo de los recintos deportivos, dotado de una pista de madera que las categorías inferiores del CLB emplean como cancha de juego y entrenamiento. La situación, por lo tanto, no afecta tan solo a los alumnos del centro de Secundaria, lo que de por sí ya es grave, sino también a clubes como el Cortegada, que de hecho ha puesto dinero sobre la mesa.
La directiva carrilexa confirmó ayer que en noviembre pagó de su propio bolsillo la sustitución de las tablas más deterioradas. Aquello supuso un desembolso cercano a los mil euros que, con el paso del temporal, se quedarán fácilmente en papel mojado. Como quiera que el agua penetró de nuevo el viernes en el interior del pabellón, el parqué está de nuevo abombado, como comprobaron en persona las pequeñas jugadoras que disputaron un encuentro al día siguiente.
Las estrecheces del instituto
La razón de que los clubes tengan que echar una mano es sencilla. Por una parte, es lógico que los equipos contribuyan al buen funcionamiento de unas instalaciones de las que hacen uso. Pero, sobre todo, las limitaciones económicas del Miguel Ángel González Estévez dificultan que el IES se haga cargo de reparaciones de estas características. Un ejemplo basta para comprenderlo. El presupuesto anual del centro ronda los 70.000 euros, sobre los que se cargan todo tipo de conceptos. Desde la calefacción y la electricidad a la adquisición de papel. También los gastos derivados del ciclo superior de Actividades Deportivas, que entre material, desplazamientos y uso de la piscina consume más de 3.000 euros al año. Pese a ser uno de los tres únicos institutos en los que se imparte esta titulación de alto nivel, Carril carece de una dotación económica específica para él, como recoge un informe trasladado a la Xunta.
El ciclo superior de Actividades Deportivas carece de una dotación económica propia