El cura Daniel Espiño dice que llevar la imagen al pazo no es una tradición
01 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.El cura de Sobradelo, que incluye en sus funciones eclesiásticas al barrio de Trabanca Badiña, reconoce que fue él el que habló con el Arzobispado de Santiago para que no se autorizase que el día de la procesión de San Miguel, el 29 de septiembre, se llevase el santo hasta el pazo de A Golpelleira, como se estaba haciendo en los últimos años. Daniel Espiño defiende que no es una tradición, sino una costumbre reciente, y que la imagen de San Miguel «no es una marioneta para andar de un lugar para otro». Por lo tanto, aunque a algunos vecinos no les haya gustado la noticia que el párroco dio en la misa solemne de la festividad de San Miguel, lo cierto es que este fue el último año que el santo hizo el recorrido desde la iglesia de Trabanca hasta el pazo.
El párroco recuerda que la procesión tradicional en las fiestas de San Miguel era la que transcurría desde el pazo hasta la iglesia de Trabanca, cuando la imagen se guardaba en la capilla de la casa solariega. «Lo que dice la leyenda es que en tiempos de la ocupación de los franceses, cuando se estaban quemando muchas iglesias, la imagen de San Miguel fue retirada de la iglesia de Trabanca, y que después apareció en una gruta, y para que estuviese más protegida se llevó al pazo, y allí estuvo muchos años hasta que la comisión de fiestas habló con los dueños del pazo y autorizaron que la imagen volviese a Trabanca. Hace poco empezó a hacerse lo de llevar la imagen otra vez hasta el pazo, pero eso no es la tradición, es algo que no tiene sentido alguno porque la imagen no es una marioneta».
Y aunque la noticia haya molestado a una parte de los vecinos, Daniel Espiño asegura que la mayoría de ellos están de acuerdo con que no se lleve al santo hasta el pazo. «Yo lo hablé antes con ellos y están de acuerdo en que sea así, porque llevar el santo al pazo no tiene sentido religioso alguno, lo hacen nada más que para divertirse», asegura.
Último año
Esa fue la razón por la que el párroco habló con el Arzobispado de Santiago para que no se autorice esa parte de la procesión. Tal y como indicó don Daniel, la costumbre se repite desde hace unos años, desde que tras siglos resguardada en el pazo, la imagen de San Miguel volvió a la iglesia. Desde entonces -ocurrió en el año 2008- San Miguel sale en procesión por el lugar acompañado de otras dos imágenes, pero después, las otras dos vuelven a la iglesia y San Miguel y los fieles siguen hasta el pazo de A Golpelleira, para recordar los años en los que la imagen estuvo resguardada allí y cuando en el lugar se hacía una romería en la que los dueños del pazo repartían viandas entre los vecinos.
En recuerdo a aquellos tiempos, unos quieren que el santo siga bajando al pazo; otros, en cambio, están de acuerdo con la decisión de cura; Trabanca Badiña está dividida.
La polémica del Santo coincidió con una edición de las fiestas de San Miguel que dieron bastante que hablar. Por si no fuese suficiente con la anual competición entre Trabanca y A Torre a ver quién lanza más bombas de palenque, esa profusión de explosivos dio lugar a que el martes se registrase un conato de incendio en el monte que obligó a actuar a Protección Civil y que pudo deberse a una de las bombas, dada la cantidad de varas que había en las inmediaciones.
Afortunadamente, no hubo que lamentar males mayores, por lo que los vecinos, más o menos conformes con la decisión del párroco, pudieron bailar de noche bajo los ritmos del Combo Caribeño.
Y el fin de semana comienzan las fiestas en A Torre, donde también es tradición llevar la imagen hasta el pazo, pero en este caso, don Daniel no piensa interferir, porque el santo es propiedad de los vecinos, no de la Iglesia.
polémica en las fiestas de san miguel de trabanca badiña