Pretenden que el pueblo tenga la última palabra sobre cualquier intervención en la isla
09 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Más de un centenar de vecinos de Carril avalaron el viernes, con su firma, el renacimiento de la plataforma vecinal pro Cortegada. Quienes aún no hayan rubricado ese escrito y quieran hacerlo, no tienen más que buscar en los establecimientos de hostelería de la villa las hojas de firmas que en ellos se han dejado.
De todas formas, las 110 rúbicas conseguidas tras la asamblea celebrada el viernes en el corazón carrilexo, han sido más que suficientes para insuflar ánimo y esperanza a quienes decidieron recuperar la plataforma como medio para que los carrilexos, «o povo que salvou Cortegada do formigón», vuelva a tener algo que decir en el futuro de la isla, adscrita al Parque Nacional das Illas Atlánticas.
La plataforma nace con una doble vocación. Por un lado, quiere convertirse en una suerte de ángel de la guarda de la isla. A fin de cuentas, la plataforma nace «dun proceso natural desencadeado polo lume do día 16 de xullo e pola resposta cativa da Administración ante unha ameaza que agora vemos que é máis real». Diseñar herramientas para defender la isla del fuego y de otro tipo de agresiones es uno de los retos que se han autoimpuesto los integrantes de la plataforma.
Pero no es el único. «Dende que Cortegada se converteu en parque natural, todo o que se fixo por parte das administracións competentes foi poñer atrancos de acceso e evitar a explotación sustentable que ata daquela Carril facía da illa». Y parece que los vecinos se han cansado de esa realidad. Quieren «restablecer o vínculo do pobo do Carril con Cortegada» y quieren, también, que la isla «teña entidade propia dentro do parque e que se divulgue o seu potencial, tendo en conta que a illa non sería nada sen o pobo, e viceversa».
Con voz y voto
Y por eso, porque la isla forma parte de Carril, debe contribuir al desarrollo económico de la villa. Por eso, la plataforma quiere «que se converta Cortegada nun punto turístico de interese, do mesmo xeito que se fai con outros territorios do parque, como as Cíes ou Ons, reclamando que a última palabra de calquera intervención na illa a teña o pobo». Y es que Carril quiere tener «voz e voto» en la gestión del archipiélago.