El malestar entre los mariscadores es creciente
07 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.No están las cosas en el mundo del mar como para desaprovechar ninguna oportunidad. Esa es la razón por la que ayer, en la lonja de Carril, la subasta comenzó a las seis y media de la tarde. Es casi una hora más tarde de lo habitual, explican los responsables de la subasta. El cambio de horario se ha adoptado para facilitar a los parquistas una jornada más de trabajo. «La bajamar era a las tres y media de la tarde, y si no cambiábamos la hora había gente que no iba a poder llegar a la subasta», explica Moisés Campos. Así que, para darles facilidades a los productores, tanto ayer como hoy se ha retrasado la hora de venta.
Está por ver si el cambio de horario logrará hacer despegar los precios del marisco, especialmente de la almeja babosa. La cotización de este producto está por los suelos. Tanto, que el martes fue necesario retirar media tonelada por la que los compradores no estaban dispuestos a pagar el precio mínimo, establecido en ocho euros el kilo. El producto era, aseguran los productores, de una calidad excelente.
El miércoles la situación mejoró ligeramente. Hay que tener en cuenta, explica Moisés Campos, que ese día se sacaron a subasta «la mitad de los kilos» que la tarde anterior. La caída de la oferta tenía que hacer subir los precios, y así fue. Pero sin milagros ni excesivas alegrías: buena parte de los lotes fueron adquiridos por el precio mínimo, sin grandes modificaciones. Y eso, pese a que los compradores reconocen la excelente calidad que esta temporada se sirve en la lonja carrilexa.
Ese mismo día, en A Illa, la babosa volvió a cotizarse por debajo del horizonte de los ocho euros. Según informó ayer el patrón mayor, Juan Rial Millán, los precios de este marisco se quedaron en 7,80 euros, una cifra muy similar a la registrada a principios de semana. La cantidad pagada resulta irrisoria «para unha ameixa de moi boa calidade». Ayer, sin embargo, la subasta dejó unas cifras algo mejores, y los precios de la babosa no llegaron a bajar en ningún lote de los ocho euros. «De todas formas, a boa noticia foi a da ameixa rubia, que chegou aos once euros», explica el patrón mayor isleño. Es decir: en una semana, este producto ha logrado duplicar su precio en la sala de subastas de O Xufre. Claro que la rubia se estaba cotizando poco, quizás por las estrategias de compra de los depuradores, quizás porque se estaba sirviendo en otras zonas de la costa gallega.
Estrategia
Rial Millán reconoce que la dirección de la cofradía isleña está barajando algunas alternativas para intentar influir en los precios. La próxima semana, indicó, «imos probar outra forma de traballo», modificando los topes, de tal forma que «os compradores atopen un pouco de todo na lonxa». Ese es el único camino que, de momento, se les ocurre para intentar garantizar un precio digno al producto de la flota.