El Ribadumia continúa languideciendo

Pablo Penedo Vázquez
pablo penedo RIBADUMIA / LA VOZ

AROUSA

El conjunto aurinegro no logra pasar del empate sin gole ante el Barbadás en el estreno de Félix Cao como sustituto de Gabi Leis

04 may 2015 . Actualizado a las 11:17 h.

Quizá a aquello de entrenador nuevo victoria segura se le podría añadir una variante. La de sustituto forzoso, empate al canto. Al menos eso es lo que le sucedió esta tarde al Ribadumia. Con Félix Cao estrenándose como primer técnico al decidir la directiva del club aurinegro que doblase su función de preparador físico tras la inesperada dimisión de Gabi Leis a tres jornadas de la conclusión del choque. Cero a cero con el Barbadás.

El debut como primer entrenador de Cao tuvo además un componente emotivo, al ser su rival Peluso, el técnico que, asegura él mismo, más lo marcó en su etapa de jugador en sus cuatro años en el Ourense juvenil y B.

El Barbadás salió en tromba, encerrando a su anfitrión el primer cuarto de hora y disponiendo de dos buenas ocasiones. Un gran disparo de Isi que marchó rozando el palo en el minuto 7 en su mano a mano con Javi Sánchez; y un tiro de falta frontal de Alfredo que obligó al meta aurinegro a mandar el balón a córner. A partir de ahí, mucho centro del campo, y poco más que contar que un disparo a gol de Pereiro al borde del área pequeña en el 27 que un zaguero abortó in extremis, un par de faltas para el Barbadás, y el intento de Guimeráns para los locales de sorprender desde el centro del campo a un adelantado Berto.

RIBADUMIA: Javi Sánchez, Pacheco, Nelo, Miguel Vázquez, Aram, Óscar Guimeráns (Fran Matos, min 77), Bisti (Sidibé, min 64), Álex Gómez, Sylla, Changui y David Pérez (Adrián Padrón, min 63)

BARBADÁS: Berto, Jorge, Alfredo, Iago Quintairos, Vieites, Luis, Isi (Lamelas, min 86), Jorge de Dios (Nuno, min 71), Hugo, Moisés Pereiro y Rafita (Rubén Arce, min 77)

Árbitro: Iván Domínguez de Bernardi, del Colegio de A Coruña, auxiliado en las bandas por Acuña Pereiro y Dopico Pereira. Amonestó al jugador local Aram; y a los visitantes Vieites y Hugo.