La izquierda arrebata el discurso a la derecha

b. c. CAMBADOS / LA VOZ

AROUSA

Se demuestra una vez más que todo lo relacionado con la religión es materia sensible. Se demuestra, también, que la separación Iglesia-Estado es real solo sobre el papel, pues a menudo se dan ejemplos que evidencian la complicidad de ambos estamentos. Y Cambados no iba a ser menos. Hay que reparar una talla que no es del Concello y todos los grupos políticos, con matices, opinan que se debe pagar con fondos municipales. Y son estos matices los que marcan la diferencia. La derecha (PP), a la que se le atribuye una mayor connivencia con la Iglesia, es la opción política que más reticencias pone a la hora de financiar esta restauración, aunque a las puertas de unas elecciones y atendiendo a la corriente más tradicional del partido, Aragunde reculó y ayer quiso dejar claro que, aunque no todo, algo pagará el Concello. Y la izquierda, PSOE y BNG, de la que cabía esperar una postura más beligerante a la hora de disponer de fondos públicos para invertir en un bien de la Iglesia, se lanzan sin red a defender lo contrario y se rasgan las vestiduras porque a Aragunde se le ocurrió pedirle a los feligreses que arrimen el hombro y ayuden a sufragar los gastos. En un país en el que la izquierda abanderó la batalla para que la Iglesia pague el IBI de sus templos, casas rectorales y demás inmuebles, y en el que la izquierda enarbola la bandera del laicismo en las instituciones públicas y en la educación, ¿cómo se come el discurso de Fátima Abal y de Víctor Caamaño? A todo esto, los dueños del mediático Cristo guardan silencio y evitan líos. Tiene razón el párroco cuando dice que es el Concello el que debe solucionar el problema pues fue suya la decisión de descolgar la talla. Sí pero, ¿y si hubiera caído encima de alguien?