La orden publicada en el DOG del pasado miércoles pretende fijar «o réxime necesario para que a explotación marisqueira en Galicia se realice, durante todo o ano, coas garantías dunha boa xestión do recurso». El documento regula también «os períodos autorizados para a extracción dos diferentes crustáceos», si bien hay salvedades: «as medidas de xestión para a explotación da centola, do boi e do polbo desenvolveranse a través de plans de xestión específicos para estas pesquerías».
Según el plan de explotación marisquera, los mariscadores de a pie de las cofradías de O Grove y Cambados disponen de un máximo de 180 días para extraer el marisco de sus autorizaciones. Las mariscadoras vilanovesas tendrán diez jornadas menos, mientras que las de A Illa y Vilaxoán cuentan con 160 días. En Carril se quedan solo con sesenta. En este pósito, igual que en el de A Illa, los mariscadores de a pie gestionan también algunas zonas de libre marisqueo.
Los mariscadores de a flote tienen reconocidos entre los 50 y los 150 días de trabajo en sus autorizaciones. Pero los rañeiros de casi todas las cofradías tienen también planes específicos en zonas acotadas de libre marisqueo.
Los percebeiros mecos, que pueden trabajar tanto por tierra como desde embarcación, disponen de cien días para la extracción de este marisco. Este año, habida cuenta de que la escasez de recurso en las piedras, el colectivo sopesa reclamar un paro biológico para intentar que la especie se recupere.
De nuevo, solo O Grove ha solicitado permiso para la extracción de erizo de mar. Disponen de 65 días para ello.
Los buceadores de las cofradías de A Illa, Cambados y O Grove disponen de planes de trabajo para la captura de navaja y longueirón
La nécora, por su parte, está a punto de despedirse. Según el calendario de la Consellería do Mar, el próximo lunes se termina la temporada de la nécora. Así que, hasta el día 1 de julio, este marisco no podrá volver a ser capturado en la costa gallega.