El debate vertiginoso que se convocará esta mañana para resolverse apenas unas horas más tarde repetirá, con toda seguridad, los argumentos esgrimidos por el bipartito conservador y los tres grupos que conforman la oposición en Vilagarcía hace tan solo 24 días. Entonces se trataba de aprobar inicialmente unos presupuestos que, en opinión de Partido Popular e Ivil, consolidan la reducción de la abultada deuda municipal que se encontraron al acceder al bastón de mando, en el 2011. Fole siempre ha reprochado a PSOE, BNG y EU su falta de propuestas concretas, aunque en esta ocasión tendrá que lidiar con la batería de alegaciones formuladas por la formación de Juan Fajardo, además de la enmienda a la totalidad del Bloque.
En la anterior sesión, Ravella aprobó sus cuentas en solitario. Lo mismo sucederá hoy. Existe, no obstante, un factor importante que extraer de aquel primer pleno, celebrado a comienzos de mes: la concreción de la cantidad que, por término medio, pagarán los vilagarcianos a su Concello en concepto de impuestos, tasas y precios públicos. Se trata da una cifra no inferior a los 400 euros por cabeza, lo que, traducido a una unidad familiar tipo, compuesta por cuatro miembros, quiere decir que cada familia entregará, a lo largo del año que viene, 1.600 euros a las arcas municipales.
Por encima del IPC
El primer mandato conservador desde los tiempos de Rivera Mallo en Vilagarcía se cerrará, de esta forma, con un incremento impositivo de un 4,4 % con respecto a la presión fiscal que los vilagarcianos soportaban en el 2011, al inicio de esta etapa. Se trata de un aumento superior al experimentado por el coste de la vida en el mismo período, pues el IPC registró una subida del 3,7 % en los últimos tres años.