La crisis apaga la noche de O Grove

Rosa Estévez
rosa estévez O GROVE / LA VOZ

AROUSA

Los locales de copas solo logran llenarse durante los fines de semana

21 ago 2014 . Actualizado a las 06:53 h.

Este no está siendo un buen verano para los locales de copas de O Grove. Aunque el número de turistas que visitan la localidad parece haberse incrementado ligeramente con respecto al año pasado, los euros que traen en los bolsillos siguen estando contados. Y eso lo notan especialmente los restaurantes y los establecimientos en los que los veraneantes hacían una parada para disfrutar de la noche tras haber gozado de un día de playa. «El gasto sigue estando muy contenido, y este tipo de establecimientos son los que más sufren las consecuencias», explica Beatriz Castro, presidenta de la Asociación de Hostelería de O Grove.

Los empresarios de la noche también hacen un mal balance del verano. Si bien durante el fin de semana se recupera el esplendor de otros tiempos, de lunes a viernes el ambiente se vuelve frío. Muy frío. «A cousa está moi parada. Hai menos xente porque hai menos cartos, está claro», dice el responsable de uno de los pubs que abren sus puertas todas las noches.

Contra todo pronóstico, el hecho de que el tiempo esté fallando repercute -y más de lo que se pudiese pensar- en las cuentas de los locales de copas. Al no poder ir a la playa, los turistas se ven abocados a pasar el día en el casco urbano, gastando más dinero del previsto, y cuando llega la hora de las copas ya no les queda más remedio que apretarse el cinturón. El año pasado, cuando los veraneantes llegaban ya con los presupuestos ajustados, el mes de agosto dejó largos y soleados días. Y eso dio vida a la noche, según explican desde el sector.

Otros sectores

Teniendo en cuenta la variada flota de locales nocturnos de O Grove, los empresarios de la noche descartan que se haya producido una «fuga» de clientes hacia los municipios lindantes. Y para sostener esa tesis apuntan a otros sectores que también lo están pasando mal este verano. Es el caso de los restaurantes, que ven pasar el mes de agosto sin que sus ventas alcancen los niveles registrados en los ejercicios anteriores.

Que los veraneantes luchan por conservar en el bolsillo cuantos más euros mejor también tienen repercusiones en el sector de la hotelería. Los alojamientos de dos y tres estrellas son los que han logrado mejorar de forma más destacada sus datos de ocupación con respecto al verano pasado. Son ese tipo de locales los que está sobrellevando mejor una crisis que se prolonga ya demasiado tiempo y cuyo final, de momento, sigue sin dibujarse en el horizonte.