Una mudanza que parece definitiva

Antonio Garrido Viñas
antonio garrido VILAGARCÍA / LA VOZ

AROUSA

MONICA IRAGO

La Autoridad Portuaria se trasladó al edificio de la Comandancia de la Marina hace ya cuatro años pero la reforma de su sede sigue paralizada

05 jul 2014 . Actualizado a las 06:58 h.

El inicio del proceso de reforma de la Casa do Mar de Vilagarcía ha sacado a la luz la situación que viven su vecina de la acera de enfrente: la Autoridad Portuaria. La reestructuración del centro obligará al traslado de los operarios que prestan sus servicios en las áreas de actividad del ISM, es decir las destinadas a las los trabajadores de la comarca que están relacionados con el mar, el marisqueo y la pesca, y a la unidad de inspección médica del Servizo Galego de Saúde. Unos operarios que cuando comiencen los trabajos de mejora en el edificio deberán hacer las maletas.

Y aquí es cuando surge el conflicto porque, al parecer, la intención es trasladar al medio centenar de operarios al centro de formación del ISM en Bamio. Una opción esta que, no ha caído demasiado bien en la plantilla, parte de la cual ha puesto sus ojos apenas a unos metros de donde trabajan ahora. Es decir, en el edificio de la Comandancia de la Marina.

Allí se asientan ahora, y en teoría de manera provisional, las oficinas de la Autoridad Portuaria. La situación es parecida a la que ahora se plantea con la Casa do Mar. El edificio precisaba unas obras de mejora y el proyecto elegido planteaba un plazo de ejecución de las obras de nueve meses. Un plazo que obligaba, evidentemente, a hacer una mudanza para poder mantener la actividad del organismo. Y el lugar elegido fue el edificio de la Comandancia de Marina, entonces vacío, y situado apenas a unos metros, con lo que el trastorno se minimizaba.

Manos a la obra. En marzo del 2010 se produjo la mudanza pero el inicio de las obras de reforma del edificio de la Autoridad Portuaria se fue retrasando. Hasta que el consejo de administración del organismo acordaba en noviembre del 2012 la resolución del contrato de obra con la empresa COPISA. Unas obras que tenían un presupuesto de 900.000 euros que la entidad consideraba fuera de su alcance en aquel momento, con la crisis económica atacando duramente.

En aquella resolución, la Autoridad Portuaria apuntaba que el proyecto podía retomarse «a medio plazo si la situación económica evoluciona favorablemente y una vez culminadas otras actuaciones que en estos momentos se consideran prioritarios».

Ese «medio plazo» del que se hablaba en el 2012 llegará, al menos, hasta el 2015 porque fuentes de la Autoridad Portuaria confirmaron ayer que no está prevista en el capítulo de inversiones para este año la reforma de la sede. En cuanto a si esta podría producirse por fin el próximo año las mismas fuentes indicaron que es algo que por el momento no se ha planteado.